El CBC Valladolid da buena imagen pero cae ante un favorito al ascenso (73-79)

Imagen de un partido anterior del CBC Valladolid

Los de Paco García cumplieron en Cigales ante todo un RETAbet Bilbao Basket, pero un mal tercer cuarto y sus propios errores condenaron sus aspiraciones en la primera prueba real de la pretemporada

Carramimbre CBC Valladolid (73): Óscar Alvarado (9), Greg Gantt (15), Álex Reyes (12), Sergio de la Fuente (11), Bradley Hayes (2) -quinteto titular-. También jugaron: Mike Torres (2), Carlos Novas (4), Seydou Aboubacar (0), Jonathan Kazadi (8), Daniel Astilleros (6), Álvaro Reyes (-) y Jubril Adekoya (4).

 

RETAbet Bilbao Basket (79): Javi Salgado (6), Tomeu Rigo (4), Justas Sinica (5), Osvaldas Matulionis (5), Ben Lammers (11), -quinteto titular-. También jugaron: Jaylon Brown (21), Thomas Schreiner (8), Jon Aldecoa (0), Iván Cruz (19), Íñigo Pedrosa (-), Dani Martín (0) y Diego Rodríguez (0).

 

Parciales: 19-13, 17-17 (36-30 al descanso), 15-28 y 22-19

 

Árbitros: Martínez, J.; Carpallo, J. G. y González, J. F.

Después de medirse a un rival de menor entidad (CB La Flecha) y a otro de nivel superior (Shenzhen Leopards), el Carramimbre CBCV recibía en Cigales al RETAbet Bilbao Basket, la primera prueba “real” de la pretemporada. Y los de Paco García aprobaron el examen, aunque cayeron derrotados (73-79). Un mal tercer cuarto y los errores de los vallisoletanos echaron por tierra el buen trabajo realizado frente a un conjunto llamado a liderar la LEB Oro.

 

Siguiendo la línea de los últimos encuentros amistosos, el Carramimbre comenzó el encuentro viendo el aro con facilidad y exhibiendo su arsenal ofensivo. Óscar Alvarado llevaba la manija y Greg Gantt ponía los puntos, firmando un total de siete en los primeros cinco minutos. La inspiración del floridano no iba a quedar ahí. Por parte de RETAbet Bilbao, únicamente Ben Lammers plantaba cara sumando todos los tantos de los suyos en los compases iniciales (12-7).

 

Gantt lidera una buena primera mitad del Carramimbre

 

Paco García y Álex Mumbrú comenzaron a mover sus piezas pero las diferencias se mantuvieron. Con el paso de los minutos, las defensas de ambos conjuntos fueron subiendo la intensidad y el acierto de unos y otros se redujo en la recta final del primer acto (19-13).

 

El conjunto bilbaíno salió más enchufado tras la reanudación y el Carramimbre se encasquilló en la parcela ofensiva. Los vallisoletanos anotaron únicamente tres tantos en cinco minutos, a pesar de los buenos tiros que generaron Kazadi y Torres, ahora al mando de las operaciones.

 

Los hombres de negro, liderados por el veterano Javi Salgado y la capacidad anotadora de Schreiner, se colocaron a tan solo dos puntos (22-20). Pero Greg Gantt volvió al parqué (13 puntos en la primera parte) y el Carramimbre se estiró de nuevo para llegar al descanso con una buena ventaja (36-30).

 

Como ya ocurriese entre el primer y el segundo cuarto, fueron los visitantes quienes salieron más metidos en el encuentro y firmaron un tercer cuarto brillante. La figura de Jaylon Brown comenzó a emerger para liderar un parcial de 2-10 que puso al conjunto vasco por delante por primera vez (38-40).

 

El Carramimbre muere en la orilla

 

Los de Álex Mumbrú mantuvieron a raya a un Carramimbre que cada vez sufría más para sumar puntos y los de Paco García llegaron al último asalto con máxima diferencia en contra (51-60) tras un 3+1 espectacular de Tomeu Rigo sobre la bocina. No fue la única lograda al borde la posesión.

 

Sin embargo, el mazazo en el último segundo no tumbó a un Carramimbre que llegó con vida a los últimos tres minutos, cuando Álex Reyes se vistió de héroe. Dos triples consecutivos del alero pusieron por delante a los suyos (69-67) con solo 1:30 por disputarse. Y la locura se apoderó del Polideportivo Municipal de Cigales.

 

Las canastas comenzaron a llover en uno y otro bando, pero los intercambios eran favorables a los bilbaínos porque los puntos llegaban desde la larga distancia. El eterno Javi Salgado y Osvaldas Matulionis fueron los encargados de ejecutar con sangre fría a un Carramimbre que no estuvo acertado en los momentos críticos (73-79), pero que luchó hasta morir en la orilla.