El caso 'Oikos': Un lío de pelotas

Borja Fernández en el momento de su detención. (Foto: Onda Cero)

Las últimas informaciones apuntan a que las pruebas existentes frente a Borja Fernández son circunstanciales.

La noticia de la detención el pasado martes de Borja Fernández fue recibida como un jarro de agua fría en el capital del Pisuerga, aun con la resaca de la celebración de la permanencia del club vallisoletano en la máxima categorial del futbol español. Y es que la noticia no era para menos, el ex capitán gallego del Valladolid presuntamente estaba implicado en una red de amaños de partidos de primera división, entre ellos el Valladolid-Valencia disputado la última jornada que terminó con victoria visitante por 0-2.

 

Una vez puesto en libertad tras declarar ante el Juez del Juzgado de Instrucción nº 5 de Huesca, el Tribunal Superior de Justicia de Aragón emitió un comunicado el jueves informando que se había decretado la libertad provisional de Borja con fianza de 50.000 euros, además de la obligación de comparecer los días 1 y 15 de cada mes en el Juzgado, prohibición de salir del territorio nacional, retirada del pasaporte y obligación de comunicar cualquier cambio de domicilio. Por último, el TSJ de Aragón aclaró que Borja está siendo investigado como posible autor de un delito de corrupción en el deporte y como presunto cooperador necesario en un delito de estafa.

 

En primer lugar, me quiero referir al derecho fundamental a la presunción de inocencia de todo investigado en el proceso penal, consagrado en el artículo 24.2 de nuestra Constitución, que consiste en la consideración y trato de la persona en cuestión como no culpable hasta que una Sentencia firme declare su culpabilidad, así la inocencia se presume siempre, y la culpabilidad se deberá probar.

 

El marco del procedimiento penal al que se enfrenta el ex jugador del Real Valladolid se divide en tres etapas. La primera es la fase de instrucción de la causa, donde se llevan a cabo las diligencias de investigación de los hechos para averiguar si efectivamente se ha cometido un hecho delictivo y quiénes son sus autores, esta fase tiene una duración máxima de 6 meses, prorrogables hasta 18 meses cuando la causa sea declarada compleja.

 

La segunda es la fase intermedia, que tiene como fin valorar el resultado de esas investigaciones y si concurren los requisitos necesarios para el sobreseimiento de la causa o la apertura del juicio oral. La tercera etapa o juicio oral, es cuando se practican las pruebas obtenidas en la fase de instrucción ante el órgano que va a dictar la Sentencia absolutoria o condenatoria.

 

Aun es pronto para hablar sobre que delitos presuntamente se han cometido y en qué concepto (autor, cooperador, cómplice) o si se ha cometido algún delito siquiera. Conforme a la información facilitada por el TSJ de Aragón el ex jugador gallego está siendo investigado como posible autor de un delito de corrupción en el deporte y como presunto cooperador necesario -sujeto que no comete el delito directamente, pero que realiza actos relevantes para su comisión- en un delito de estafa.  

 

A fin de hacernos una idea, el delito de corrupción deportiva castigado en el artículo 286 bis del Código Penal lleva aparejada una pena de prisión de seis meses a cuatro años, inhabilitación especial para el ejercicio de industria o comercio por tiempo de uno a seis años y multa del tanto al triplo del valor del beneficio o ventaja. Si bien el juez o tribual podrá imponer una pena de prisión inferior -de tres a seis meses de prisión- en atención de las circunstancias del caso en concreto.  

 

De igual forma, el delito de estafa -aun siendo presuntamente realizado en concepto de cooperador necesario- es castigado en el artículo 248 del Código Penal en su tipo básico con una pena de prisión de 6 meses a 3 años.  

 

Las últimas informaciones apuntan a que las pruebas existentes frente a Borja Fernández son circunstanciales. Sin embargo, el club vallisoletano -como es lógico en estos casos- ha decidido este viernes abrir expediente disciplinario a al ex jugador a fin de esclarecer los hechos, esta noticia no tiene trascendencia en el procedimiento penal. Se trata de una medida interna del club. En todo caso el resultado del expediente disciplinado que será tramitado de conformidad con el régimen interno del club se llevará a cabo en la forma y con las prevenciones establecidas en el mismo, y finalizará con las conclusiones de la investigación realizada. Igualmente, y en función del resultado se le podrá imponer al ex jugador las correspondientes sanciones previstas en el reglamento de régimen interno del club.

 

Pese a todo, y como hemos puesto de relieve anteriormente aun es pronto para realizar juicios de valor, y habrá que esperar si este turbio asunto se queda en aguas de borrajas, como todo apunta, o por el contrario el ex capitán blanquivioleta está implicado. Sea como fuere debemos respetar el principio de presunción de inocencia de Borja Fernández, no sólo como en mi caso como aficionado del Real Valladolid, sino como ciudadanos de un Estado de Derecho. 

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