El Carramimbre sufre ante Cáceres pero continúa intratable en Pisuerga (77-76)
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El Carramimbre sufre ante Cáceres pero continúa intratable en Pisuerga (77-76)

Los de Hugo López hicieron valer su condición de locales para vencer a un rival muy combativo y que nunca se fue del partido. Los vallisoletanos se apoyaron en el público vallisoletano para mantener la imbatibilidad en su feudo con un inmaculado siete de siete que sirve para continuar en el liderato una semana más

Carramimbre CBCV (77): Toms Leimanis (10), Frank Bartley (13), Niksha Federico (4), Sergio de la Fuente (17), Seydou Aboubacar (6) -quinteto inicial-. También jugaron: Jubril Adekoya (5), Kimbal Mackenzie (0), Mike Torres (15), Dani Astilleros (2), Guim Expósito (0) y Tom Granado (5).

 

Cáceres Patrimonio de la Humanidad (76): Aitor Zubizarreta (16), Ferrán Ventura (5), Nikola Rakocevic (9), Jordy Kuiper (13), Arkeem Joseph (0) -quinteto inicial-. También jugaron: Milan Nikolic (4), Ricardo Úriz (11), Sylvester Berg (0), Luis Parejo (6), Eduardo Chacón (-), Pablo López (-) y Jorge Bilbao (12).

 

Árbitros: López Herrada, Zamora Rodríguez y Sánchez González. Eliminado Aitor Zubizarreta con cinco faltas personales.

Parciales: 23-14, 17-23 (40-37 al descanso), 21-14 y 16-25 (77-76 final).

 

 

Siete de siete en Pisuerga y líderes una jornada más. El Carramimbre CBCV sufrió para imponerse pero acabó venciendo a un combativo Cáceres Patrimonio de la Humanidad (77-76) para mantener su imbatibilidad en casa. Los de Hugo López, tras un partido muy duro y con poco brillo, no dejaron escapar su ventaja en los instantes finales y sentenciaron desde la línea de personar para sumar la undécima victoria de la temporada que mantiene a las ardillas en lo más alto de la clasificación una semana más.

 

El Carramimbre pierde brillo en la recta final

 

El Carramimbre tenía ganas de Pisuerga y Pisuerga tenía ganas de Carramimbre. Más de dos semanas habían transcurrido desde el último partido de las ardillas en su feudo hasta la visita de Cáceres Patrimonio de la Humanidad de este viernes, demasiado tiempo para un conjunto, el carmesí, que mostró sus ganas de agradar desde los primeros compases del encuentro. Y esa voluntad se tradujo en un importante dominio de los vallisoletanos en el primer periodo. Los de Hugo López culminaron todas sus posesiones iniciales y dejaron un claro 9-2 como carta de presentación ante el conjunto extremeño.

 

Los locales, más intensos y acertados que su adversario desde que se lanzó la bola al aire, no hicieron más que ampliar su ventaja en los primeros diez minutos. Sustentados en el dominio de la pintura (12-5 en rebotes), las ardillas mantuvieron el ritmo anotador y castigaron en las segundas oportunidades para poner tierra de por miedo contra un conjunto, el cacereño, que necesitó varios minutos para empezar a leer la defensa carmesí. Mientras tanto, Sergio de la Fuente martilleaba el aro verde una y otra vez para cerrar el periodo inaugural con 10 puntos (dos triples) en su haber y su Carramimbre mandando 23-14.

 

La tónica del inicio del segundo periodo no distó demasiado de lo visto en el primero. Los de Hugo López, sin muchos alardes pero sí con consistencia y pragmatismo, contuvieron las acometidas de los extremeños para mantener su renta a pesar de que los pupilos de Roberto Blanco lograron ponerse a tiro de las ardillas (30-26). Cinco puntos consecutivos de Toms Leimanis sirvieron para apagar el fuego momentáneamente y volver a despegarse, pero desde entonces, los castellanos fueron a menos y dieron alas a Cáceres (35-28).

 

El Carramimbre, que parecía claro controlador del partido, bajó una marcha y deslució en la recta final la buena primera mitad que estaba realizando hasta el momento. Craso error. Los de Roberto Blanco aceptaron de buen grado la concesión de los carmesí y la falta de acierto de un ansioso Frank Bartley para despedir la primera parte con un triple sobre la bocina y con toda la renta carmesí dilapidada de golpe (40-37).

 

Agónico triunfo desde el barro

 

Tras el descanso y el correspondiente homenaje que recibieron los equipos Senior Femenino de Ponce, CDU y CD San Isidro, al Carramimbre le tocaba recuperar la contundencia y la intensidad de los primeros minutos para no caer en la trampa del Cáceres Patrimonio de la Humanidad. Los visitantes seguían más que vivos tras los primeros veinte minutos a pesar de la gran actuación de Sergio de la Fuente y sus 15 puntos como guarismo más destacado. Para derrotar a los extremeños, no obstante, las ardillas iban a necesitar algo más que la labor de su capitán.

 

Dicho y hecho. Los pupilos de Hugo López regresaron de los vestuarios con la lección aprendida y la actitud del inicio de partido y que requería el encuentro. A pesar de que los visitantes mantuvieron el tipo hasta el ecuador del periodo, dos triples casi consecutivos de Mike Torres dispararon al Carramimbre (56-46) y sirvieron para recuperar la ventaja que había imperado durante buena parte de la contienda. Por enésima vez, los castellanos parecían controlar el partido, pero los extremeños volvieron a aferrarse con uñas y dientes y ambos conjuntos afrontaron los últimos diez minutos con diez puntos de diferencia (61-51).

 

Aunque el brillo del primer periodo se había ido perdiendo con el paso de los minutos, los pupilos de Hugo López supieron adaptarse al ‘nuevo’ encuentro ante los cacereños. Y demostraron que también saben mandar desde el barro. El partido se había endurecido gradualmente y nada tuvo que ver el último periodo con el primero, más aun teniendo en cuenta que la victoria se iba a decidir con márgenes muy cortos dada la igualdad con cuatro minutos restantes (68-62).

 

 

 

 

El público de Pisuerga, tranquilo hasta el momento, se contagió de la tensión que manaba del parqué carmesí y comenzó a jugar su partido. Una falta técnica contra Aitor Zubizarreta fue el detonante, aunque éste no se amedrentó y a falta de dos minutos y medio obligó a Hugo López a pedir tiempo muerto para reajustar el plan y dar la puntilla (70-65). Y esta acabó llegando a décimas del final dado el espíritu combativo del cuadro verde.

 

A pesar de que el Carramimbre encaró el último minuto por delante y pudo sellar el triunfo antes, Cáceres Patrimonio de la Humanidad lo intentó hasta la última posesión y firmó todo un ejercicio de coraje y pundonor que no encontró recompensa. La defensa del Carramimbre, no obstante, rayó a un gran nivel en los momentos críticos y un robo de Jubril Adekoya terminó por decidir. Los de Roberto Blanco, fieles a su espíritu, cerraron el partido con un triple prácticamente sobre la bocina que puso el 77-76 final que refleja de manera fidedigna la igualdad vivida en el undécimo triunfo vallisoletano.