El caos del hotel Marqués de la Ensenada de Valladolid

Los trabajadores, a las puertas del hotel que han empapelado con sus protestas. GABRIEL TRUJILLO

El establecimiento de lujo se ha convertido en un auténtico 'hotel de los líos'. La plantilla de trabajadores sigue acudiendo a su puesto de trabajo pero la empresa avanza que su ruina total impedirá a los trabajadores cobrar las cantidades pendientes. 


 

En Nochevieja, matasuegras y serpentinas. Para Pingüinos, reservas confirmadas. Nada que sospechar. La realidad, sin embargo, refleja un caos total en lo que fue el hotel Marqués de la Ensenada. El único cinco estrellas de Valladolid se descompone entre la incredulidad de sus trabajadores e incluso la perplejidad política al comprobar como cierra otra empresa de la ciudad sobre la que ya se tenían ciertas dudas acerca de su viabilidad.

 

La plantilla ha empapelado la entrada al hotel. Las alusiones, bien claras porque entienden que les impiden realizar su trabajo con un cierre abrupto, sin previo aviso. También hay menciones para los arrendatarios y el propietario. Las puertas, esta vez, cerradas a cal y canto. 

 

 

La historia de este hotel apenas ha durado siete años. Desde que su promotor inicial, el empresario vallisoletano Francisco Capellán, transformase la antigua fábrica de harinas La Perla en un establecimiento de lujo, numerosas vicisitudes han marcado la deriva del negocio. Es más, hoy parece un edificio en ruinas desmantelado por okupas en busca de grifería, mobiliario o artículos de valor. Pero estos okupas son operarios de la empresa contratada por la propiedad para sacar los enseres que, según asegura el responsable, han sido vendidos a precio de saldo, o empleados de la Unidad de Recaudación Ejecutiva de la Seguridad Social alertados por el cierre y dispuestos a cobrarse una deuda.

 

Rafael Martínez, máximo accionista de Alba 2010 Patrimonial, es el propietario de un hotel que habían alquilado los hermanos Navarro en agosto hasta prácticamente el mes de diciembre. El impago hizo que la propiedad se hiciera cargo del establecimiento para acabar cerrando las puertas del negocio. Pero los Navarro no son los únicos deudores ya que su impulsor inicial, Francisco Capellán, tiene pendiente de cobrar una pequeña parte de la venta. El empresario vallisoletano no oculta su "pena" por la suerte que ha corrido el hotel Marqués de la Ensenada asumiendo que le resultará difícil liquidar ese dinero pendiente. Dos años antes, Capellán intentó impulsar su negocio hotelero a través de una alianza con Eurostar, del grupo Hotusa, para aprovechar las sinergias que genera su central de reservas.

 

 

Después Rafael Martínez inició a principios de 2015 su aventura al frente de este hotel con un nuevo enfoque que pretendía potenciar la cocina con el restaurante 'La harinera' y el chef vallisoletano Jonatan Álvarez de Granada. Pero el recorrido solo ha durado dos años y ahora se abren numerosas incertidumbres sobre la suerte que correrá el remozado inmueble y los 15 trabajadores que, de repente, se han quedado sin empleo y sin apenas explicaciones.