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El buñuelo de crema, protagonista dulce en el día de Todos los Santos en Valladolid

Los dulces, expuestos en una tienda. TRIBUNA

Halloween supone una competencia para los confiteros en estas fechas.

En el día de Todos los Santos las Iglesias se llenan de gente y las familias pintan las tumbas de sus seres queridos con flores. Pero también son fechas dulces y las confiterías de las ciudad se convierten en las grandes protagonistas. Los buñuelos y los huesitos de santo son la primera opción para los postres de muchos vallisoletanos durante estos días.

 

Javier del Caño, presidente de la Asociación provincial de Confiteros, compuesta por 50 empresas de todo Valladolid, ha declarado que el buñuelo de crema es el dulce más demandado por los ciudadanos en estas fechas, seguido del de nata y el de trufa.

 

Con respecto a otros años no hay ninguna novedad, ha asegurado del Caño, ya que los productos siguen siendo los mismos a excepción de los huesitos de mermelada que se han eliminado de las tiendas por problemas con la humedad de la confitura que hacía que terminasen aplastados en los escaparates de las tiendas.

 

Esta campaña de venta de dulces empieza mucho antes del día de Todos los Santos, en concreto con el Puente del Pilar, cuando todos los supermercados empiezan ya a poner a la venta dulces navideños, con lo que obligan a los artesanos a adelantarse.

 

Las ventas en este sector, en comparación a otros años, se han mantenido. “Los confiteros y pasteleros en estos años de crisis seguimos igual”, ha contado del Caño. “No le puedes quitar esta fiesta a la gente, todos la celebran”, ha asegurado.

 

Sin embargo, la fiesta del 31 de octubre supone una competencia para los confiteros en estas fechas. Desde hace 2 años hasta la actualidad las ventas han bajado durante este día. Halloween, ha afirmado el presidente de la Asociación provincial de Confiteros, “es una fiesta que ha cuajado como una raíz y es muy difícil de erradicar, sobre todo entre los jóvenes”.

 

El día de la víspera de Todos los Santos ha ganado protagonismo. “Las generaciones nuevas se apegan a este tipo de tradición anglosajona”, ha explicado del Caño. “Ahora los más jóvenes no van a misa y no se consigue transmitir esa herencia de visitar los cementerios”. La venta de un domingo después de misa ha bajado como consecuencia de esto, pero aún sigue habiendo esas familias que visitan a sus seres queridos después de misa el día 1 de noviembre, ha declarado.

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