El BM Aula Cultural paga ante el Granollers sus constantes fallos en ataque (31-25)

El BM Aula Cultural cayó ante el Granollers. VALENTÍN G. GARIBAY

Las locales estuvieron más acertadas de cara a gol y acabaron llevándose un choque que pronto se puso muy cuesta arriba para las vallisoletanas.

FICHA TÉCNICA:

 

KH7 BM Granollers 31: Andrea de la Torre (p), Ayelen Rosalez, Jessica Bonilla, Marjolaine Dedieu (2), Priscila Donato, Miriam González (1), Hatou Jabby (4), Ana Moreno (2), Sandra Pérez (3), Anna Pi, Clara Poo (5), Carlota Rubio (3), Alba Sevilla, Mireia Torras, Judith Vizuete (10) y Kaba Gassama (1).

 

Aula Valladolid 25: Lulu Guerra (p), Isa Calderón, Cris Cifuentes (4), Silvia Arderius (7), Amaia G. Garibay, Teresa Álvarez (2), Patri Macías (4), Patricia Fernández (1), Laura Muñiz (p), Ana Vergara (1), Ana Viloria (4), Celia López (1) y O’Mullony (1).

 

Parciales: 1-2, 2-2, 5-4, 8-5, 10-8, 15-11 (descanso); 17-13, 21-15, 23-17, 25-18, 27-21 y 31-25.

 

Árbitros: Sebastián Fernández Molina (C. A. Andalucía); Alberto Murillo Castro (C. A. Andalucía). Excluyeron por dos minutos a las locales Jabby, Calra Poo (2) y Judizth Vizuete y a las visitantes Patri Macías, Cris Cifuentes, Oatri Fernández y María Prieto O’Mullony.

 

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 23ª jornada de liga de División de Honor disputado en un Palau D’Esports de Granollers que presentó una gran entrada. Numerosos aficionados llegados desde Valladolid pusieron el color a la grada del pabellón barcelonés.

El Aula Valladolid cayó este sábado en tierras catalanas ante un KH7 BM Granollers que supo aprovecharse del gris partido firmado por el cuadro vallisoletano. Las locales, más acertadas de cara a gol, acabaron llevándose un choque que pronto se puso muy cuesta arriba para las pupilas de Miguel Ángel Peñas que pese al esfuerzo realizado durante la hora de partido no obtuvieron una recompensa en su visita al Palau D’Esports de Granollers.

 

El conjunto vallisoletano acusó en demasía las importantes circunstancias negativas que rodearon al encuentro. Entre ellas, el largo viaje a tierras catalanas, la llegada, casi in extremis, de tres de las jugadoras del Aula Valladolid a la localidad vallesana para la disputa del choque, la lesión de la internacional Amaia González de Garibay el día previo, o la no participación de la extremo salmantina Ángela Nieto. Contratiempos que supusieron una losa que las vallisoletanas no pudieron levantar en un duelo clave para su futuro.

 

Varios hándicaps que hicieron mella anímicamente en al equipo dirigido por Miguel Ángel Peñas que, pese a un inicio prometedor, pronto vieron como el duelo iba a ser muy duro y complicado, teniendo en cuenta, además, el ímpetu local para intentar firmar una buena actuación y dar una alegría importante a su afición.

 

A todo ello, hay que sumar la poca efectividad de cara a portería durante todo el choque del equipo visitante, con hasta cuatro lanzamientos de siete metros errados por el Aula Valladolid, unido a la sobresaliente actuación de la guardameta local, que acabó siendo la más destacada del partido y fue capaz de dar tranquilidad a su equipo en los minutos finales.

 

El partido fue igualado, con ligeras ventajas para las vallisoletanas, hasta el ecuador de la primera mitad. En ese momento, un parcial de 5-1 favorable al equipo vallesano, liderado por la incombustible Judith Vizuete, que acabó como máxima goleadora del partido con diez tantos, comenzó a decantar la balanza para el equipo local que adquiría una importante ventaja de tres goles a los veinte minutos de juego.

 

Una diferencia que se incrementó sobremanera justo antes del paso por vestuarios cuando otro parcial calcado al anterior dinamitó el encuentro a favor del BM Granollers. Al descanso, las locales mandaban en el electrónico del Palau D’Esports por 15-11. Un resultado en el intermedio que las pupilas de Miguel Ángel Peñas no pusieron recortar pese al esfuerzo realizado a lo largo de la segunda parte.

 

Y es que la portera del BM Granollers, Andrea de la Torre, seguía con su particular idilio bajo palos. Una circunstancia que llegó a desesperar a las lanzadoras vallisoletanas que veían una y otra vez como sus lanzamientos y sus jugadas de ataque se estrellaban contra la muralla catalana. Por eso, en el minuto doce de este segundo acto, otro gol de Clara Poo, otra de las más destacadas del duelo, hacía que la ventaja local aumentase hasta los ocho goles, la mayor del partido. Una diferencia que ya era insalvable.

 

De ahí al final, el guión no cambió en exceso y el Aula, pese a remar contracorriente durante muchos minutos, no logró la que hubiese sido una remontada épica en una pista complicada de la categoría. El intercambio constante de goles hasta el bocinazo final sólo sirvió para que el equipo local mantuviese la ventaja obtenida minutos atrás.

 

Ahora, la mente ya está puesta para las vallisoletanas en el próximo partido en Huerta del Rey frente al Clínicas Rincón de Málaga para seguir manteniendo las opciones de acabar la liga en la parte alta de la tabla. Un duelo que además servirá para celebrar los treinta años de historia del club vallisoletano.