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El Berruguete "más pagano" y "encendido" por el Laocoonte, al desnudo en el Museo Nacional de Escultura

'Hijo del Laocoonte. Alonso Berruguete y la antigüedad Pagana' se puede visitar en el Palacio de Villena hasta el próximo 5 de noviembre. 

“En 1510 un joven artista español es seleccionado para participar en uno de los concursos artísticos más célebres del Renacimiento, dirigido por Rafael para esculpir la réplica del Laocoonte. El palentino Alonso Berruguete entraba así por la puerta mayor del Renacimiento”, dice María Bolaños, directora del Museo Nacional de Escultura. Este es el nudo temático que da vida a la muestra Hijo del Laocoonte. Alonso Berruguete y la antigüedad Pagana que permanecerá expuesta hasta el 5 de noviembre de 2017 en el Palacio de Villena.

 

La delegada del Gobierno, María José Salgueiro, acompañada por el subdirector de Museos Estatales, Miguel González Suela, de la directora del Museo Nacional de Escultura, María Bolaños y de otras autoridades como el subdelegado del Gobierno, Luis Antonio Gómez, o la presidenta de la Diputación de Palencia, Ángeles Armisén, ha inaugurado la exposición.

 

La muestra explora el “alma pagana” de Alonso Berruguete (1490-1561), un artista reconocido por sus retablos y obra religiosa. Pero lejos de la faceta más sacra, Berruguete tiene “un temperamento más sensual, menos ortodoxa, excesiva y apasionada”, según ha explicado María Bolaños.

 

El artista palentino, al que se considera el primer escultor del Renacimiento español, disfrutó de una larga y fructífera estancia en Italia, conviviendo con artistas como Miguel Ángel, Rafael o Bramante. Allí se contagió de su euforia por los ideales antiguos y de su manera de ver el arte, participando de ese feliz diálogo entre mitos paganos y devociones cristianas que nutrió el Humanismo europeo.

 

Pero si una obra obsesionó toda la vida artística y personal fue la del grupo del Laocoonte, muy presente en la mayoría de sus obras, de tal forma que se bromea con que Alonso Berruguete no es hijo de otro gran artista, Pedro Berruguete, sino del propio Laocoonte. La delegada del Gobierno, María José Salgueiro, dice que esta muestra es fruto “de callados años de investigación, de visitas a archivos, de análisis de obras… que han conseguido que sepamos más y mejor sobre el propio Alonso de Berruguete”.

 

El comisario de la muestra, Manuel Arias, explica que se ha tratado de poner en contexto al propio Berruguete por su pasión por el mundo antiguo. Algunas de las obras imprescindibles, entre las setenta obras expuestas, son el Sacrificio de Isaac, que –ubicado junto a una réplica del Laocoonte- muestra sus similitudes o la espectacular Venera del Retablo de San Benito. Arias cuenta que se ha tratado de ofrecer la imagen de Berruguete como “el artista total”, en sus vertientes de escultor, pintor y también dibujante.