El Barco del Canal podría estar reparado a final de mes pero ha perdido la Semana Santa

El responsable del centro de recepción de viajeros del Canal, José Miguel Román, asegura que la reparación "se ha retrasado por la Semana Santa" y se lamenta por los viajeros perdidos estos días.

El barco turístico Antonio de Ulloa, encargado de hacer las delicias de los paseantes por el Canal de Castilla, vuelve a estar inoperativo. Después de que hace ya tiempo estuviera parado durante un año por problemas con las esclusas, esta vez el problema reside en una avería en la propia embarcación, a pesar de que había superado con éxito una revisión el pasado mes de enero. Conclusión, no ha habido viajes durante todos estos días de Semana Santa y habrá que esperar "hasta finales de este mes de abril".

 

Así confirmaba a Tribuna de Valladolid el responsable del centro de recepción de viajeros del Canal de Castilla, José Miguel Román, quien se mostraba contrariado ante "ciertas fuentes que insisten en decir que estaría parado al menos un mes". "Ha habido ciertos problemas mecánicos con el barco, las piezas necesarias no son fáciles de conseguir y toda la Semana Santa ha retrasado su llegada", ha explicado Román.

 

"Las averias son inesperadas, es lo que tienen, pese a que acabase de pasar la revisión hace unos meses. Si Dios quiere, y no hay otras causas de fuerza mayor, el Antonio de Ulloa volverá a estar operativo para finales de mes". La causa es aún más hiriente dado que se está celebrando el décimo aniversario del barco.

 

Ante la evidencia del perjuicio que supone el haber perdido a una clientela potencial, el responsable del centro de recepción de viajeros se ha mostrado insatisfecho. "Todos los clientes que tenían reservas, que por cierto eran muchas, se han tenido que trasladar a mayo y a junio".

 

Por desgracia, no se trata del único problema que ha tenido recientemente el monumento declarado Bien de Interés Cultural, de ahí el enfado de todas aquellas personas afectadas. A mediados del pasado mes de marzo, el barco retomó sus viajes después de nada menos que un año de inactividad por problemas con las esclusas que permiten que la embarcación remonte el desnivel del terreno, algo que en principio no tenía que haberse alargado tanto tiempo.