El bar de Laguna estaba conectado con un piso a través de una puerta camuflada donde preparaban la droga

GUARDIA CIVIL

Las dosis, una vez preparadas, eran ocultadas en botes similares a los utilizados para bebidas normales o latas de conservas, al objeto de tenerlas camufladas en distintos lugares del local y poder sacarlas cada que vez que se efectuaba una venta.

La 'Operación Jefessito' desplegada los últimos días en el entorno del bar 'Tribes' de Laguna de Duero, con un total de seis personas detenidas, se ha saldado con la incautación de más de 30.000 euros y numerosas sustancias, entre cocaína, heroína, marihuana, hachís y cristal, según informaron fuentes del Instituto Armado.

 

Las investigaciones se iniciaron meses atrás al detectar un incremento de consumos y tenencia de drogas en la localidad de Laguna de Duero. Fruto de estas actuaciones, la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Valladolid inició la denominada operación 'Jefessito' y tras un minucioso estudio de toda la información obtenida se comenzó a trabajar operativamente sobre una serie de objetivos, centrándose en un pub de dicha localidad, el 'Tribes', en la calle Hernán Cortes, desde donde distribuía la droga.

 

En días pasados se inició la explotación de la operación realizando un total de 12 registros en diversos domicilios e inmuebles propiedad de los ahora investigados.

 

En el inmueble donde se encuentra ubicado el pub se localizó en una de las estancias una puerta camuflada cuya apertura se realizaba con mando a distancia. Daba acceso a un pasillo y unas escaleras que conectaban con una vivienda ubicada encima del establecimiento, donde se encontraron sustancias y materiales necesarios para poder realizar el corte de la droga y preparar las dosis que luego se distribuían y se vendían en dicho local.

 

Asimismo, se comprobó que existía un orificio en dichas escaleras que conectaba con un pequeño almacén del pub, de modo que no era necesario salir a la calle para introducir en el local las dosis que previamente se habían elaborado en el domicilio de la planta superior.

 

Las dosis, una vez preparadas, eran ocultadas en botes similares a los utilizados para bebidas normales o latas de conservas, al objeto de tenerlas camufladas en distintos lugares del local y poder sacarlas cada que vez que se efectuaba una venta.

 

Camuflados en distintos lugares, se localizó gran cantidad de dinero en billetes, oculto y en sobres metálicos protectores, hasta un total de 30.280 euros, junto con 30 gramos de cristal (MDMA), 220 de hachís, 60 de cocaína, 18 gramos de marihuana, 2.300 gramos de sustancia de corte, 7 gramos de heroína, una pistola de aire comprimido, dos revólveres simulados, un 'Táser' y tres turismos.

 

Si el viernes de la pasada semana ingresaron por estos hechos en el penal vallisoletano el dueño del citado establecimiento, M.A.E.M, así como su hijo, I.E.L, y un amigo de éstos, A.F. de P, el domingo siguió los mismos pasos F.P.B, quien permanecía en paradero desconocido hasta que se personó voluntariamente ante la Guardia Civil, según ya adelantó Europa Press.

 

Se trata de un compañero de piso de I.E.L, quien tras entregarse el viernes y prestar declaración el fin de semana en sede judicial quedó ingresado también en situación provisional el pasado domingo, con lo que una hija del hostelero, N.E.L, y el yerno, A.D.M, son los únicos que permanecen en libertad provisional con cargos.