El Ayuntamiento homenajea con placas de bronce a trece mujeres ilustres de la historia de la ciudad

Ana Redondo posa junto a la placa dedicada a Rosa Barrena y Nicolasa Centeno, frente al Palacio Real de Valladolid. - AYUNTAMIENTO DE VALLADOLID

Artistas, maestras, reinas o religiosas son las protagonistas de esta original iniciativa que abarca multitud de lugares de Valladolid.

El Ayuntamiento de Valladolid ha colocado 13 placas, en distintos puntos, para señalar las huellas de mujeres lustres en la historia de la ciudad; incluidas reinas, religiosas, artistas, maestras, periodistas e incluso espías.

 

La concejal de Cultura y Turismo, Ana Redondo, ha visitado este miércoles algunas de las placas de bronce. Se trata de un reconocimiento a aquellas mujeres que, de forma pública o anónima, construyeron parte de la historia de la ciudad.

 

Las placas hacen referencia a figuras de la realeza como Juana I de Castilla en el Palacio de Pimentel, donde los procuradores la juraron como Reina en 1506; o Catalina de Lancáster, reina consorte de Castilla y que se recuerda en las inmediaciones del IES Zorrilla, en la plaza de San Pablo, donde mandó construir un palacio en la ciudad, en el que finalmente falleció.

 

Pero también María de Zúñiga, cuyo palacio se ubicaba en la antigua calle de Boariza, hoy María de Molina, y donde fundó una comunidad de retiro para mujeres, que en 1506 pasaría a convertirse en el Monasterio de Santa Cruz de Caballeras Comendadoras de la Orden de Santiago.

 

Este proyecto también recuerda la vinculación con la ciudad de María de Toledo y Cononna, duquesa de Alba, quien fundó en las inmediaciones de Filipinos y la Plaza de Colón el Convento de Nuestra Señora de la Laura, que albergó una copia de la Sábana Santa de Turín. La duquesa además falleció en 1612 en las casas que ella misma se hizo construir junto a este convento.

 

Por otro lado, en el exterior del actual Colegio de San José, se homenajea a Marina de Guevara, Catalina de Reinoso, Margarita de Satisteban y María de Miranda, cuatro religiosas ajusticiadas por herejía en el siglo XVI en la Plaza Mayor de la ciudad, y que tenían su convento en los solares que actualmente ocupa este centro.

 

En la plaza de España, junto a la iglesia de Nuestra Señora de la Paz, se encuentra la placa dedicada a Magdalena de Ulloa, fundadora del convento de san Felipe de la Penitencia, que se alzaba en ese lugar. Ulloa estuvo casada con el mayordomo mayor de Carlos I, y se encargó del cuidado y ocupación de Juan de Austria, a quien educó en las artes, las letras, la religión y el manejo de las armas.

 

Junto a la estatua de Colón, se encuentra otra de las placas, en este caso la dedicada a las mujeres vallisoletanas que se fueron a América en los siglos XVI y XVII.

 

También se reconoce a Beatriz Bernal, autora de 'Don Cristalián de España'. La única novela de caballerías del siglo XVI en la que se ha podido confirmar que fue realizada por una mujer y que cuenta con un reconocimiento en la calle Echegaray, en la esquina con Portugalete.

 

En la calle Vega 18, se recuerda a Marcelina Poncela Ontoria, pintora de repercusión nacional, nacida en 1864, alumna de José Martí y Monsó y una de las primeras seis mujeres que se matricularon en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado, gracias a un permiso del Rey.

 

También pintora, pero nacida en 1926, fue Mercedes del Val Trouillhet, académica de número en la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción de Valladolid y gran amante del paisaje castellano, sobretodo de Valladolid. Del Val vivió en la calle Doctrinos, donde se ubica la placa conmemorativa.

 

De la época de la Guerra de la Independencia se homenajea, junto al Palacio Real, a dos vallisoletanas como Rosa Aguado y Nicolasa Centeno, quienes haciéndose pasar por amantes de las máximas autoridades castrenses y políticas napoleónicas de la ciudad, procuraron información a guerrilleros, ayudando a la resistencia ciudadana frente a los franceses.

 

También se recuerda en la plaza de España, en la fachada del Colegio Público García Quintana, a una maestra, Aurelia Gutiérrez-Cueto Blanchard, nacida en 1877 y referente para los docentes vallisoletanos. Cuando estalló la Guerra Civil, era profesora en ese edificio, que entonces albergaba la antigua Escuela Normal de Valladolid. Fue asesinada en 1936.

 

Por último, el Ayuntamiento también ha reconocido la labor de María Teresa Íñigo de Toro, primera mujer en España en dirigir una emisora de radio, La Voz de Valladolid, y Premio Ondas en 1961. Su placa se encuentra en la calle Duque de la Victoria número 5.

 

Toda la información sobre la ubicación de cada uno de estos reconocimientos, está recogido en info.valladolid