El Ayuntamiento espera que el mercadillo de los viernes en las Moreras funcione a final de año

El alcalde, en una visita al mercadillo del Estadio. J. POSTIGO

El alcalde de Valladolid confía en que los pliegos se aprueben en Junta de Gobierno en septiembre y que la actividad arranque en "noviembre o diciembre".

El alcalde Óscar Puente y la concejal de Medio Ambiente y Sostenibilidad María Sánchez han mantenido este martes una reunión con representantes de los comerciantes que trabajan en los mercadillos para definir las condiciones del nuevo punto de ventas ambulantes que se permitirá los viernes en la zona de Las Moreras en horario de 9.00 a 14.00 horas.

 

El regidor y María Sánchez han precisado que en la reunión se ha tratado el número de puestos, que se situará en torno a los 150 para que se alternen cada viernes aproximadamente la mitad de los 296 vendedores ambulantes que tienen licencia en Valladolid.

 

Según Puente, los pliegos para adjudicar los puestos se aprobarían este mes de septiembre en Junta de Gobierno, con lo que espera que en noviembre o diciembre pueda ponerse en funcionamiento el quinto mercadillo semanal.

 

En la reunión se ha tratado también las condiciones de limpieza, pues como ha puntualizado Sánchez puede haber "problemas" pues a veces las bolsas "huelen" y además los puestos se instalarán en un parque "muy importante y muy utilizado" en la ciudad. Por ello, se ha pedido a los cooperativistas que se responsabilicen de la limpieza, aunque también trabajarán los servicios de limpieza.

 

El alcalde, por su parte, ha reconocido que ha sido "difícil encontrar una solución perfecta" para atender la "demanda" de los vendedores ambulantes de contar con un nuevo mercadillo ante los "perjuicios" que ha supuesto para ellos el crecimiento de las grandes superficies comerciales.

 

Después de plantear la posibilidad de instalar los puestos en la zona de Parque Alameda y no encontrar el acuerdo de los vecinos, el equipo de Gobierno ha optado por Las Moreras porque era el punto que más interesaba a los vendedores de los que no supusieran excesivas molestias al entorno.