“El Ayuntamiento es una administración más cercana, y por tanto más gratificante”

Pilar del Olmo, ex consejera de Economía y Hacienda, cumple un año como líder de la oposición en el Grupo Municipal Popular después de 16 años de trabajo en la Junta

Pilar del Olmo, presidenta del Grupo Municipal Popular, en una foto en el Ayuntamiento. TRIBUNA

Dieciséis años en una institución como es la Junta de Castilla y León son muchos años, qué duda cabe. Dieciséis años de labor y entrega para intentar sacar adelante toda una Comunidad Autónoma día a día, un trabajo al que Pilar del Olmo se entregó en cuerpo y alma hasta 2019. Ha pasado mucho desde que el mismísimo Juan Vicente Herrera decidiera levantar el teléfono allá por 2003 para contar con ella en su Gobierno. Ahora la situación es otra. Ahora, desde hace un año, toca municipal.

 

“Es curioso”, arranca la presidenta del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Valladolid, tarea que compagina en la actualidad con su trabajo de inspectora de Hacienda. “En 16 años en la Junta nadie me dio las gracias por nada, mientras que ahora la gente sí lo hace cuando logras ciertas cosas”. 365 días de labor municipal han dado para mucho. Más con la reciente crisis sanitaria del coronavirus, donde los nueve concejales del Partido Popular (de 27 en el Ayuntamiento) trabajan en el Grupo de Trabajo post COVID19 en el que participan los partidos del Consistorio para intentar recuperar la ciudad.

 

“Eso sí, también te critican mucho más. Es muy cercano todo y enseguida ves los efectos, el Ayuntamiento es una administración más cercana. Es un continuo estar a pie de calle con la gente y eso es más gratificante”, explica Del Olmo a TRIBUNA.

 

En este periodo el Partido Popular ha adquirido otro tono. Desde 2015 hasta 2019 fue difícil hacerse a la idea de no gobernar tras 20 años de León de la Riva como alcalde, con lo que la postura era el enfrentamiento constante y una oposición explosiva. Pilar del Olmo no quiere eso. “Ya dijimos en el discurso de investidura que nuestra crítica va a ser siempre constructiva”, sigue. Y así está siendo.

 

“Cuando se está en el gobierno la responsabilidad es mucho más grande, aunque en la oposición también se debe tener perspectiva. Pero es obvio que no tiene nada que ver. En gobierno toca gestionar, intentar solucionar de manera más directa los problemas y en ese sentido tengo que decir que sí me veo un poco más liberada de responsabilidad”. Un discurso que el alcalde, Óscar Puente, ya les ha agradecido por activa y por pasiva en varias ocasiones en este año de Gobierno municipal.

 

CONSTRUIR CON CERCANÍA

“Sea como sea uno siempre tiene esa sensación interior que te hace pensar en el bien común y por ello sigues con esa carga de responsabilidad. En ese sentido tengo cierta liberación, pero suelo pensar mucho en las personas que me han sucedido en la Consejería. Quizá hay menos agobios, duermes algo mejor por las noches, pero es distinto”. La presidenta del Grupo Municipal Popular saltó a lo local de una manera imprevista pero eficaz. Era la primera vez que el PP se presentaba a las Elecciones Municipales sin De la Riva a la cabeza, todo un reto.

 

“Ahora la labor es diferente, pero lo haces con perspectiva porque has estado muchos años gobernando. Muchos del Grupo Municipal Popular hemos pasado por estas tareas de Gobierno y sabemos lo que es, y solo puedo pensar en lo complicado que estarán pasando todo algunos como Carlos Fernández Carriedo, quien me sustituyó, como en el resto del Gobierno de Castilla y León”.

 

Sin duda su experiencia es dilatada. Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Valladolid y en Derecho por la Universidad Nacional de Educación a Distancia UNED, con 25 años aprobó a la primera la oposición de inspectora de Hacienda, por lo que desde 1988 es miembro del Cuerpo Superior de Inspectores de Finanzas del Estado. Trabajó en Salamanca, Palencia, Soria, Tenerife y finalmente Valladolid, ciudad en la que fue jefa de la delegación de la Agencia Tributaria en Castilla y León. Hasta que en 2003 Juan Vicente Herrera la quiso en su equipo en la Junta.

 

Desde ahí fueron dieciséis años como consejera de Hacienda donde fue sumando responsabilidades hasta sumar Economía a la Consejería en 2015. La marcha de Herrera fue fundamental para su elección de calado municipal en 2019.

 

“Te sientes no tan útil como cuando estás en el Gobierno”, reconoce. “Antes de toda esta situación del COVID trabajas, trabajas y trabajas, piensas en ideas nuevas y cosas que se pueden hacer. Lo llevas al Pleno… y te rechazan la moción. No es ni parecido”, suspira. “Ahora que estamos en el grupo de trabajo post COVID,  trabajando todos juntos, vas viendo que las propuestas van saliendo y es más gratificante que estar en una administración que tardas más en ver los efectos de las decisiones que tomes”.

 

Está claro, “lo local es una política más inmediata”. “Cuando el otro día desde el Ayuntamiento tomamos la decisión de derogar la tasa de terrazas para este 2020 entre todos los partidos, ves que afecta al instante a los comerciantes. A mí me gusta más el trato personal, desde luego”.

 

COMPATIBILIZACIÓN DE LABORES

Eso sí, estar a dos bandas en el Ayuntamiento y como inspectora de Hacienda no es fácil. “Exige un esfuerzo grande, a veces pienso que no sé si voy a poder con todo”, medita Del Olmo en voz alta. “Mi responsabilidad en la Agencia Tributaria es grande en la búsqueda de un objetivo como es evitar el fraude fiscal, y compatibilizar con el Ayuntamiento a veces es complicado. Sacas horas de donde sea”.

 

En esta situación piensa en sus compañeros de la Junta, con un escenario complicado como es la gestión del coronavirus. “Yo ya viví una crisis, la de 2008, que se ha quedado pequeña comparado con esta, aunque se supone que tiene mejor salida porque en cuanto se encuentre la vacuna se entiende que todo será más fácil. Sea como sea, una crisis es fatal. Por aquel entonces no sabíamos ni si íbamos a tener dinero para pagar a los empleados, lo pasas muy mal. Son situaciones que no echo en absoluto de menos”, cierra la dirigente del PP, con cierta sonrisa. Un año de mandato municipal en la oposición del que todavía quedan tres por delante.

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