El Ayuntamiento elude el comunicado de Volanvall y descarta medidas más allá de las previstas en la perrera

Imagen de archivo.

José Antonio Otero, concejal de Salud Pública y Seguridad Ciudadana, ha aclarado que tenían la obligación de restringuir los accesos al Centro Municipal de Protección Animal de Valladolid. 

El pasado 12 de agosto se observó en el Centro Municipal de Protección Animal que varios animales estaban vomitando y tenían síntomas de decaimiento. Como medida cautelar se avisó a los visitantes que no tocasen a los animales con el objetivo de evitar cualquier tipo de propagación.

 

Posteriormente, el 24 de agosto, el Ayuntamiento de Valladolid notificó que iba a tomar medidas de restricción de acceso al centro. Esto llevó a la asociación de Voluntariado Animal Valladolid a emitir un comunicado en el que denunciaban que se les había tachado de culpables de la situación y además, acusaban al Ayuntamiento de “eludir sus responsabilidades”.

 

José Antonio Otero, concejal de Salud Pública y Seguridad Ciudadana, ha asegurado este jueves que no lo ve como un problema “tan trascendente”.Ha habido un problema infeccioso que afectó a algunos perros que hizo no solo aconsejable, sino obligatorio restringir la entrada de personas no relacionadas con el cuidado de los animales”, explicó.

 

De igual manera, aclaró que no se va a tomar ninguna medida a mayores de lo que ya tenían previsto, que es “regular” el voluntariado de las personas que quieren ayudar en el Centro Municipal de Protección Animal.

 

Ya nos estamos reuniendo con todas las asociaciones para escuchar sus sugerencias y transmitirles las nuestras para entre todos ver un reglamento que les permita acompañar a los perros en la medida que las personas del centro estimen oportuno”, concluyó.

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