El Ayuntamiento de Valladolid pone en marcha un Plan de Emergencias ante situaciones de sequía

El Servicio de Parques y Jardines apunta que en los próximos años se reducirá la superficie de césped por su elevada necesidad de agua

La concejal de Medio Ambiente, María Sánchez, el jefe de Servicio Ángel Asensio y el gerente de la entidad pública empresarial local Aquavall, Pedro Luis Arroyo, han presentado un Plan de Emergencias ante situaciones de sequía.

 

El jefe de servicio de Parques y Jardines ha destacado que el pasado mes de agosto, cuando se decretó la restricción, se preveían entre 2 y 3 millones de euros de daños, sin embargo se ha logrado reducir esa cifra gracias a diversas técnicas de mantenimiento y, sobre todo, a los riegos de emergencia que ha permitido la CHD en caso de situaciones de carácter sanitario, ante peligro de caídas de ramas o en Las Moreras durante las fiestas para limpieza.

 

En este sentido, Asensio ha destacado que era "la primera vez" que había que hacer frente a una situación "excepcional" de este tipo, pero ha planteado que en los próximos años posiblemente se deba apostar por especies más resistentes a la falta de riego, sobre todo en lo relativo a las praderas y los arbustos y, de hecho, ha apuntado que "habrá que pensar en rebajar los metros cuadrados de césped", que actualmente se sitúan en unos 2 millones.

 

Según Ángel Asensio, habrá que "acostumbrarse" a no contar con tanto césped como hasta ahora pues ha aseverado que en un futuro próximo esta hierba será "un artículo de lujo". De hecho, ha detallado que en algunas zonas de la ciudad ya se ha apostado por praderas con mayor presencia de otras especies como margaritas, que "resisten más la sequía", en lugar del césped habitual de gramíneas, conocido como de "primor".

 

El responsable del servicio ha destacado que la incidencia de la falta de riego en el césped se comprueba en las zonas con amplias extensiones, donde se nota el efecto "estético", al igual que ha sucedido con la elevada pérdida de hojas de los árboles del Campo Grande a finales de verano.

 

En el caso de césped, ha apuntado María Sánchez, no está claro si se llevarán a cabo gastos para plantar superficie en los próximos meses, ya que habrá que esperar a ver la evolución de las lluvias durante los meses de invierno y primavera y a las decisiones que tome el organismo de la cuenca. "No tendría sentido plantar césped si luego no se va a poder regarlo", ha explicado la edil de VTLP.

 

La restricción del riego se decretó por parte de la CHD el pasado 16 de agosto y afectaba a las captaciones del Pisuerga y del Canal de Castilla, lo que suponía un total de 216 hectáreas de las en torno a 300 de superficie verde que existen en Valladolid.

 

LOS ESTANQUES DEL CAMPO GRANDE

 

Asimismo, Ángel Asensio ha explicado que el próximo año se llevará a cabo un estudio para posibles nuevas captaciones de agua para riego, como podrían ser los estanques del Campo Grande, pues se llenan con agua potable que hasta ahora se devuelve a la depuradora por el saneamiento y la intención de Parques y Jardines sería aprovecharla para riego. De esa manera, ha apuntado, el pasado verano se podría haber mantenido el Campo Grande "sin pérdidas" con el agua de sus lagunas artificiales.

 

También se trabaja para preparar la toma de emergencia que ya existe en el Pisuerga, en la que se realizan pruebas con el fin de, en el caso que fuera necesario utilizarla, hacerlo "con los menores inconvenientes posibles".

 

Estas alternativas se apuntan ya en el Plan de Emergencias ante situaciones de sequía para el abastecimiento urbano de Valladolid, que presentará en breves fechas el Ayuntamiento a la Confederación Hidrográfica del Duero.

 

FASE DE PREALERTA

 

El Plan establece cuatro fases en función de las condiciones hídricas. La primera y menos preocupante sería la situación normal, en la que se trabajaría en la prevención, la segunda, en la que se encontraría la ciudad actualmente, es la de prealerta por sequía severa, y las dos más complicadas serían las de alerta por sequía grave y emergencia por sequía muy grave.

 

En la segunda situación, que es la que coincide con la actualidad, se plantean medidas como la intensificación de campañas informativas a la ciudadanía, el incremento del grado de control sobre la utilización de recursos, el aumento del control sobre la eficiencia de los procesos de abastecimiento y la revisión y actualización de instalaciones de emergencia.

 

Las fases más avanzadas incluirían posibles medidas como la prohibición de uso de agua potable para riego de zonas verdes, baldeo de calles o patios, usos ornamentales, limpieza de vehículos y llenado de piscinas o descensos de presión, así como medidas de gestión de la oferta, como uso de aguas recuperadas o el incremento de la eficiencia operativa de la red de distribución. En la situación de emergencia se señala que habría racionamiento en toda la cuenca hidrográfica y la gestión del desabastecimiento para evitar "cualquier tipo de riesgos sanitarios o de incendios".

 

Por el momento, en el Ayuntamiento de Valladolid esperan a la evolución de las lluvias, que han comenzado "apenas hace 10 días", aunque Pedro Luis Arroyo ha matizado que también influirán las precipitaciones que caigan en la zona alta de la cuenca del Pisuerga y en ríos como el Carrión y el Arlanza.

 

Con este Plan, han apuntado fuentes de la Concejalía, se pretenden obtener unos resultados que podrían llegar, en los casos de sequía muy grave a una reducción total acumulada de la demanda de un 31% sobre el consumo medio.

 

El Plan contempla también unos órganos responsables de su implantación y la coordinación con organismos como la Confederación Hidrográfica del Duero, la Junta de Castilla y León y los municipios del entorno a los que Aquavall suministra el agua.

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