El Ayuntamiento de Valladolid destina 230.000 euros al programa de alquiler de VIVA

Manuel Saravia, concejal de Planteamiento Urbanístico y Vivienva, durante la explicación de la firma del contrato programa de VIVA.

Manuel Saravia, concejal de Planteamiento Urbanístico y Vivienda, ha señalado que se ha establecido un precio máximo de 5 euros por m2 y hasta 450 euros como tope si supera los 90 m2. 

Manuel Saravia, concejal de Planteamiento Urbanístico y Vivienda, ha convocado una rueda de prensa para explicar la firma del Programa VIVA que había tenido lugar en la mañana de este jueves.  Dicho contrato se ha firmado para la financiación de 230.000  euros del programa de alquiler que ofrece esta plataforma, aunque la idea es “seguir aumentándolo lo que haga falta según vaya evolucionando, ya que creemos que es un mecanismo bueno”.

 

Este programa está especialmente dirigido a viviendas que “lleven un tiempo vacías” y que además, tienen un “precio máximo”. “El programa empezó a plantearse a finales de 2018 y en 2019 ha tenido ciertos avatares porque según han ido cambiando los decretos que regulan las modificaciones de la ley de arrendamientos urbanos pues afectaba al programa y hemos tenido que cambiar las normas del mismo”, explicó.

 

Uno de los asuntos que se han modificado es la duración mínima del alquiler, que ha pasado de los 3 años hasta los 7 años. De igual manera ha señalado que es un programa que “ofrece ventajas” para “los inquilinos, los propietarios e incluso para la ciudad”. “Algunas ventajas son de tipo económico porque va asociado a unas subvenciones”, señaló.

 

También ha asegurado que sobre todo, a los propietarios les da la seguridad de que “no van a tener ningún problema por el alquiler”. “Van a cobrar puntualmente la renta pactada y van a recibir la vivienda en el estado en la que la cedieron”, manifestó.

 

Esto es porque consiste en que el propietario cede la vivienda a VIVA y son estos últimos quiénes realizan el alquiler haciéndose cargo de todo, incluyendo los impagos y los deterioros. El objetivo es que las viviendas que llevan un tiempo vacías por el mal funcionamiento de algunos alquileres, se vuelvan a alquilar sin que los propietarios tengan la responsabilidad dec que les vuelva a ocurrir lo mismo.

 

Además, el edil ha afirmado que el 80% de los propietarios que se asocian a VIVA es porque han tenido malas experiencias en alquileres anteriores por impagos, deterioros del mobilario etc. También ha indicado que “hay viviendas por toda la ciudad” salvo en el centro.

 

Al tratarse de una iniciativa promovida para las personas que tengan más dificultades económicas, se han establecido unos precios máximos para alquilar la vivienda. El coste nunca será un 30% superior al de los ingresos de la unidad familiar. El máximo del alquiler es de 5 euros por m2 y en el caso de ser una vivienda de más de 90 m2 el precio tope será 450 euros.

 

De esta forma se intenta limitar el precio de los alquileres, lo que es una ventaja para toda la ciudad. “Es poner una cuña dentro del mercado de alquiler, donde se puede ver que hay una sociedad pública, que oferta viviendas a un precio razonable y que da unas garantías para el funcionamiento del alquiler”, manifestó el edil.

 

 “En cada uno de los barrios vamos cogiendo testigos del mercado para ver cuáles son los precios habituales que se cobran actualmente”, añadió. Dicho coste actualmente ronda los 7 euros por m2, lo que hace ver la ventaja que proporciona VIVA que no supera en ningún caso los 5 euros por m2.

 

“El tamaño medio de las viviendas que alquila VIVA son de unos 70 m2 y con 2 o 3 habitaciones”, ha informado Saravia. Igualmente ha apuntado que en la actualidad cuentan con 56 viviendas y que hay 132 demandantes.

 

Una vez la viviendas se meta en el programa, el concejal ha señalado que no hay “ningún compromiso” y se puede sacar  “cuando se quiera”. “De hecho, una de las casas que han traído la han alquilado por su cuenta antes de que lo hiciéramos nosotros y la han sacado del programa sin ningún tipo de problema”, aclaró.

 

Por último, señaló que las viviendas han de cumplir requisitos como “estar ubicada en Valladolid, ser de tipología libre, haber estado vacía en los últimos 6 meses, estar al corrientes de pago de los suministros de agua, luz, gas y comunidad, la cocina debe tener el equipamiento básico exigido, estar previstas de baño con inodoro, lavabo y bañera y  tener condiciones mínimas de habitabilidad y salubridad”.

 

“Los demandantes no deberán tener vivienda en propiedad o en su defecto no poder hacer uso y disfrute de la misma por motivos legalmente establecidos, poseer un máximo de ingresos anuales de la unidad familiar de 22.000 euros, deberá acreditar estabilidad de los ingresos o en caso contrario presentar avalista, obtener un informe favorable de la compañía de seguros, destinar la vivienda a domicilio habitual y permanente y aportar los datos de su situación”, concluyó.