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El Ayuntamiento busca potenciar la diversidad urbana con la instalación de 200 cajas nido

Con esta iniciativa enmarcada en la apuesta por la biodiversidad se pretende recuperar , en la medida de lo posible, el ambiente propio de las zonas verdes, aunque estén ubicadas en núcleos urbanos.

El Ayuntamiento de Valladolid instala 200 cajas nido para dar cobijo a las aves de Pajarillos y potenciar la biodiversidad urbana. El proyecto aprobado en los Presupuestos Participativos ofrece un espacio para la cría de pequeños pájaros que desempeñan una "importante función" en el control de plagas de insectos. Además, con esta iniciativa enmarcada en la apuesta por la biodiversidad el Ayuntamiento de Valladolid pretende recuperar , en la medida de lo posible, el ambiente propio de las zonas verdes, aunque estén ubicadas en núcleos urbanos. 

 

“Ayudemos a salvar lo que nos define (Pajarillos) y nos salva”, así se titulaba la propuesta que se presentó y aprobó en los Presupuestos Participativos. Un proyecto que ya es una realidad, según comprobó la concejala de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, María Sánchez, junto a distintos responsables del Servicio de Parques y Jardines. En total se han colocado 200 cajas nido que darán cobijo y un espacio para la cría de pequeñas aves, de gran importancia para el control de plagas de insectos.

 

“De forma natural, estas aves conocidas comúnmente como pájaros cantores y que habitan en nuestras ciudades, emplean los agujeros que hay en los árboles, pero estas oquedades aparecen en los troncos gruesos y viejos que han desaparecido en muchos de nuestros parques y jardines”, explicó la María Sánchez. De ahí la relevancia de estas nuevas cajas nido, creando “agujeros artificiales” que ayudarán a salvaguardar la biodiversidad urbana.

 

Se trata sobre todo aves insectívoras como el herrerillo común, el carbonero o e papamoscas gris, que realizan una importante labor en el control de plagas, ya que son capaces de consumir, cada una, 2,5 kilogramoss. de insectos al año, por lo que pueden considerarse como auténticos insecticidas biológicos. Entre otras especies, se alimentan de orugas Thaumetopoea pityocampa, responsables de la procesionaria del pino, dañina tanto para personas como para mascotas.

 

Respecto a su diseño, el tamaño de la entrada de las cajas impide que sean ocupadas por otras especies de mayor tamaño o que tengan acceso a los huevos y pollos algunos depredadores como las urracas, además de ser “anti pájaros carpinteros” para garantizar su durabilidad. Están elaboradas artesanalmente con madera de abeto, colocadas entre 3 y 5 metros de altura y a resguardo de los vientos dominantes con orientación sur-sureste.