El Aula Alimentos de Valladolid se pone serio ante el Balonmano Zuazo (26-31)

Un momento del partido del Aula. VALENTÍN GONZÁLEZ DE GARIBAY

Las vallisoletanas ganan a domicilio a uno de sus rivales directos en la pelea por uno de los cuatro primeros puestos de la clasificación

26 ZUBILETA EVOLUTION BALONMANO ZUAZO: Maddi Aalla (portera, 11 paradas), Estíbaliz Velasco (1), Ainhoa Hernández (7), Oihane Manrique (1), Alba Sánchez (2), 14. Isabel Fernández (-), Maider Barrios (-), June Loidi (7), Ane Encina (1), Anne Erauskin (4), Naia Puigbo (-) y Maddi Bengoetxea (3).

31 AULA ALIMENTOS DE VALLADOLID: Lulu (16 paradas), Teresa Álvarez (2), Lorena Téllez (2), Elena Cuadrado (1), Sara Molés (4), Amaia González de Garibay (10), Cristina Cifuentes (2) -siete inicial- Carmen (portera), Elba (4), Jimena (2), Danila So Delgado (3), Fran (1), Ángela (-), Yunis (-) y Rafi (-).

Parciales cada 5 minutos: 3-3, 5-6, 5-10, 8-10, 10-13, 13-16 (descanso), 17-17, 19-20, 22-23, 22-24, 24-27 y 26-31.

Árbitros: Raúl Oyarzun y Aritz Zaragueta. Excluyeron a Oihane Manrique por el Balonmano Zuazo y a Lorena Téllez por el Aula Alimentos de Valladolid.

El Aula Alimentos de Valladolid sabía de la importancia del partido ante el Zubileta Evolution Zuazo y por esos celebró la victoria (26-31) sobre la pista del Polideportivo Lasesarre. Las vallisoletanas se llevaron el triunfo en un partido que tuvo un ritmo sofocante, con dos equipos conscientes de que peleaban por una de las cuatro primera plazas del grupo.

 

Lulú volvió a ser determinante en la portería, mientras que Amaia González de Garibay se fue del partido con la vitola de máxima goleadora (10) y la sensación de que vuelve a tener esa marcha de más.

 

Empezaba el partido con un intercambio de goles, sin tiempo casi para que las defensas se asentasen. Eso sí, en los primeros compases del partido era el Balonmano Zuazo el que conseguía correr tras robo, mientras que las vallisoletanas tenían que encontrar la portería rival en estático. Y en inferioridad. Porque la primera y única exclusión blanquiazul llegó muy pronto. Lorena Téllez tuvo que irse al banquillo por una acción sobre Ainhoa.

 

El equipo vasco ofrecía una defensa muy adelantada para buscar el error blanquiazul. Pero en ese momento salieron las mejores armas del Aula Alimentos de Valladolid, que cerró la inferioridad con un 0-2 a favor subido a los hombros de Lulú y Amaia González de Garibay. La portera detuvo un siete metros y echó el candado a su portería, mientras que Amaia definió a la carrera para dar la primera ventaja a las blanquiazules (5-6). El Aula Alimentos de Valladolid empezó a encontrarse más cómodo sobre la cancha, cerró la concesión con Ainhoa y puso distancia en el marcador al contraataque (5-9, min.12). El titubeante comienzo se había transformado en un golpe sobre la mesa.

 

La rapidez de Amaia González de Garibay, con cinco goles en los primeros quince minutos, obligó a Joseba Rodríguez a pedir tiempo muerto para tratar de frenar la sangría (5-10). El equipo vasco ajustó la defensa y tranquilizó su ataque para tratar de perder menos balones y con ello redujo la diferencia hasta los dos goles en el minuto 20 (8-10).

 

Entonces ya habían empezado los cambios de Miguel Ángel Peñas, que cambió todo menos la portería. El partido no tenía freno, con los dos equipos a la carrera, sin dar un respiro al rival, sin dar ni tiempo a pestañear. Las vallisoletanas se encontraban cómodas en ese ritmo y solo la gran actuación en los últimos minutos de Maddi Aalla impidió que se fueran con más ventaja a los vestuarios (13-16).

 

El comienzo de la segunda mitad fue muy parecido al de la primera, con el Balonmano Zuazo con una defensa 5:1 que le permitió empatar el partido con un siete metros (17-17, min. 35). El choque volvía a empezar. Y regresó el intercambio de goles, con los dos equipos a la carrera. Del 17-17 se pasó al 20-20 y así sucesivamente hasta que Elba aprovechó un contraataque llevado a la perfección por Teresa Álvarez para volver a dar un respiro en el marcador al Aula Alimentos de Valladolid (21-23).

 

Las vallisoletanas consiguieron aguantar esa ventaja en el marcador, mientras que el equipo vasco se aferraba al partido desde los siete metros, desde donde recortaban distancias una y otra vez. Hasta que Lulú, de nuevo inconmensurable, cerró la portería y dio la oportunidad de abrir un poco más la ventaja (22-24). Pero ahí se frenó el partido, que entró en una fase con muchas pérdidas, faltas en ataque e interrupciones. Además, tanto Lulú como Maddi Aalla intervenían una y otra vez para negar el gol. A falta de diez puntos para el final, todo estaba por decidir.

 

Fue entonces cuando volvió a aparecer la velocidad de Sara Molés tras otra gran parada de Lulu para acercar la victoria al bando blanquiazul (22-25). Esos tres goles de ventaja eran oro en un choque tan intensamente igualado. Y las vallisoletanas aún los conservaban cuando restaban cinco minutos para el final (24-27). Ahí se cerró el partido porque el equipo vasco no llegó a creer en levantar esos tres goles y porque el Aula Alimentos de Valladolid no perdonó al contraataque (26-31).