El Aula Alimentos de Valladolid se estrena con victoria

Danila So lanza a puerta en una imagen de archivo  RFEBM / J. L. RECIO

Las de Miguel Ángel Peñas se imponen al  Uneatlántico Pereda (33-23) en la primera jornada  de la Liga Guerreras Iberdrola
 

33 AULA ALIMENTOS DE VALLADOLID: Lulu (portera, 12 paradas) Teresa Álva-rez (1) , Elena (5), Lorena Téllez (3), Sara Molés (2), Amaia (4), Cris Cifuentes (1) -siete inicial- Rafi (-), Yunis Camejo (1), Elba (3), Jimena (5), Fran Parra (-), Danila So Delga-do (5), Ángela  Nieto (1) Carmenchu  (portera, 6 paradas) y Mireia Diez (2).


23 UNETALÁNTICO PEREDA: Sol Ceballos (portera, 9 paradas), Danielle de Sousa (6), Yadira Morales (-), Alba Fernández (1), Sheila Hiraldo (3), Verónica Berastain (1), Isaura De Almeida (5) -siete inicial- Marta Sainz (portera, 2 paradas), Sandra Rodríguez (3), Andrea Pellón (-), Leire Xotchil (1), Claudia Sáez (1),  Tania Mínguez (2), Paula González (-), Aida Brull (1), Belén Sáez (-) y Marina González (-).


Marcador cada 5 min: 1-1, 4-4, 10-7, 12-8, 17-9, 20-11 (descanso), 21-12, 24-13, 26-15, 30-17, 32-19 y 33-23.


 
Árbitros: Mauro Antonio y Sergio Selles. Excluyeron a Fran Parra y Elena Cuadrado por el Aula Alimentos de Valladolid; y a De Sousa (2), Paula González, Claudia Sáez y Ta-nia Mínguez por el Uneatlántico Pereda.

El Aula Alimentos de Valladolid sumó su primera victoria de la temporada al imponerse al Uneatlántico Pereda (33-23) en la primera jornada de la Liga Guerreras Iberdrola. Las blanquiazules fueron muy superiores al equipo cántabro, que acusó demasiado el exceso de minutos en pista y la velocidad que impusieron las de Miguel Ángel Peñas casi desde el primer minuto.

 

Los primeros minutos fueron de tanteo, con los dos equipos familiarizándose con lo que era el estreno de la Liga Guerreras Iberdrola. Las vallisoletanas apostaban por los lanzamientos de la primera línea, con Lorena y Elena Cuadrado como protagonistas, mientras que las cántabras buscaban una y otra vez la conexión con Almeida, su pivote. Así, el partido discurría con la máxima igualdad cuando habían discurrido diez minutos de la primera mitad (4-4). Las vallisoletanas sufrían para frenar la conexión con Almeida, que en el ecuador de la primera mitad ya sumaba cinco del los siete goles del Uneatlántico Pereda. En el bando blanquiazul respondía Elena Cuadrado, especialista en encontrar las costuras de la defensa rival.

 

El partido cambió cuando llegó la primera exclusión de los visitantes. De Sousa dejó en inferioridad a las suyas y las vallisoletanas aprovecharon para firmar un parcial de 2-0 que elevó las diferencias hasta los tres goles (11-7). Las blanquiazules empezaron a robar y a correr para empezar a sentirse cómodas en la pista. Entonces llegó una retahíla de exclusiones, dos para las visitantes, una para las locales que volvió aún más loco el partido. Las blanquiazules lo aprovecharon para romper el encuentro y lanza la diferencia hasta los ocho goles (16-8, min.23). El ritmo impuesto por las de Miguel Ángel Peñas era demasiado rápido para el Uneatlántico Pereda. Las vallisoletanas habían cerrado la conexión con el pivote que tanto daño les había hecho durante los primeros minutos y ya podían robar y correr. Aún sin público, volvía el vértigo a Huerta del Rey.

 

En una nueva superioridad Miguel Ángel Peñas decidió probar lo que ya había anunciado a lo largo de la semana, Mireia Diez ocupó el extremo para jugar con un doble pivote junto a Cristina Cifuentes. Con este cambio en la pizarra se llegó al descanso con una cómoda ventaja para las vallisoletanas (20-11).

 

El partido estaba totalmente roto y el comienzo de la segunda mitad solo confirmó esa tendencia. La primera línea vallisoletana, con Danila y Elena Cuadrado, lanzaba contra la línea de flotación de las cántabras para agrandar la ventaja hasta los once goles (24-13, min.40). En medio se pudo ver la mejor versión de Amaia González de Garibay, que anotó en contraataque con la misma facilidad que en estático. El equipo blanquiazul robó y corrió como le gusta y pudo disfrutar de una segunda parte plácida. Enfrente el Pereda se aferró al buen hacer de De Sousa y de Sandra Rodríguez para frenar el vendaval vallisoletano.

 

La mala noticia del día llegó por un balonazo en la cara de Carmen, que había ocupado la portería vallisoletana en la segunda mitad y que tuvo que irse al banquillo para ser atendida por los servicios médicos.

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