El Aula Alimentos de Valladolid regresa a la Liga con paso firme

Las jugadoras del Aula y del Porriño posan con el equipo Cadete, subcampeón de la Mini Copa

Las de Miguel Ángel Peñas lograron imponerse a Porriño (32-22), un rival que históricamente se les atraganta, en un partido que dominaron desde el inicio.

AULA (32): Lulu (16 paradas), Nekane (3),  Eli Cesáreo, O'mullony (11, 3 p), Teresa (1), Elena (3), Viloria, -siete inicial - Cifuentes (7), Calderón (1), Valeska (1),  Cossio (1),  María, Mónica (1), Mada (2 p), Rafaela Bergara (1).

PORRIÑO (22): Ayelén (8 paradas), Cacheda (4), Dapena (2), G. Martínez, Samartín (3), N. Martínez (4), S. López (2), Liranzo, Dos Santos (2), Morell, Rodríguez, Alonso (1), Campo (3) ,Satnomé (1) y Otero (2 paradas).

PARCIALES: 3-3, 5-4, 8-5, 10-5, 15-8, 17-11- DESCANSO- 20-14, 22–16, 26-18, 27-19, 29-20, 32-22.

ÁRBITROS: Fernando Fernández Pérez y José Manuel Iniesta Castillo. Excluyeron dos minutos a las locales Nekane (min. 7), O'Mullony (min. 13), Cifuentes (min 28 y 31) y las visitantes Sanmartín (min. 17) y N. Martínez (min. 34 y 50) y Cecilia Cacheda (min.49).

INCIDENCIAS: 500 aficionados en las gradas del Polideportivo Huerta del Rey en el encuentro correspondiente a la 22ª jornada de la Liga Guerreras Iberdrola.

Poca historia tuvo el partido de Huerta del Rey que enfrentó al Aula Alimentos de Valladolid y al Godoy Maceira Balonmano Porriño, la bestia negra de las vallisoletanas en las últimas temporadas y que tan complicado se lo puso en el partido de ida (30-27).

 

Tras el parón por la Copa, la competición volvía y las pupilas de Miguel Ángel Peñas buscaban retomar las buenas sensaciones y la senda del triunfo, aunque las gallegas se presentaban como un rival complicado para tal fin.

 

Y así los primeros minutos del partido se convirtieron en una toma de contacto, en un medir la fuerza del rival en el que ninguno de los conjuntos se sentía cómodo y donde las pérdidas y precipitaciones ganaban la partida a los aciertos.

 

Quien no tuvo problemas en entrar en juego fue María Prieto O’Mullony, que estrenó renovación dejando claro que iba a echarse al equipo a la espalda si hacía falta. Ella fue quien, gracias a tres goles desde los 7 metros, comenzó a tirar del carro.

 

De esta manera, a los 11 minutos Abel Estévez se vio obligado a pedir el primero de los tiempos muertos. El 7-4 en el marcador dejaba claro que sus pupilas no encontraban la manera de superar a la defensa vallisoletana, que una vez más volvió a estar muy intensa con Cris Cifuentes comandando el barco.

 

No aflojaron las vallisoletanas, al contrario, la defensa se ajustó un poco más, lo que provocó que tan solo seis minutos después, con 10-5 en el marcador, el entrenador gallego solicitó el segundo tiempo muerto.

 

Porriño modificó su defensa para tratar de frenar el ataque del Aula y propuso una mixta sobre O’Mullony, pero no consiguieron que las locales bajasen el ritmo y que la diferencia en el electrónico disminuyese. Las vallisoletanas comenzaron a disfrutar sobre el parqué de Huerta del Rey, donde inventaron jugadas de ataque que hicieron disfrutar al público asistente.

 

Con el buen juego y con la tranquilidad de estar haciendo un buen partido llegó el tiempo de asueto, el marcador entonces reflejaba un 17-11.

 

Tras el descanso Porriño salió más concentrado a la pista buscando cómo llevar su juego al contraataque y con la tarea encomendada de frenar a O’Mullony para evitar que la diferencia en el luminoso continuase ampliándose.

 

Las gallegas lo intentaron sin descanso y llegaron a recortar la distancia a 5 goles gracias a Cecilia Cacheda y Natalia Martínez, pero el Aula no dejó que los intentos visitantes fueran a más. Una visitantes que poco a poco fueron acusando el cansancio de ir por detrás en el partido, del esfuerzo por recortar esa diferencia y que vieron cómo no conseguían superar a la defensa local. Porque además, cuando lo hacían, aparecía una vez más Lourdes Guerra, que volvió a firmar una extraordinaria tarde.

 

De esta forma, con las jugadoras menos habituales disfrutando de minutos, los goles fueron cayendo del lado local hasta que Cecilia Cossío puso los 10 goles de ventaja, de donde ya no se bajaría.

 

Con el reloj a cero, una vez más, Mada anotó un lanzamiento de 7 metros que dejó el marcador final en 32-22 para un Aula que consiguió hacerse con la victoria ante un equipo al que, en los últimos años, se le había resistido.

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