El Atlético Valladolid no puede contra el Ademar y certifica su segunda derrota consecutiva

Los gladiadores azules cometieron demasiados errores en ataque y facilitaron a los leoneses coger una ventaja insalvable en los minutos finales.

Abanca Ademar León (33): Nacho Biosca (portero, 16 paradas), Mario López (5, 1p), Sebastián Simonet (2), Federico Vieyra (5), Jaime Fernández (2), Ivan Mosic (-), Zivan Pesic (3) -siete inicial- Juanín García (2, 1p), Gonzalo Carou (1), Rodrigo Pérez (1), Patrik Ligetvári (2), David Fernández (3), Juanjo Fernández (-), Dino Slavic (portero), Acacio Marques (2), Gonzalo Pérez (2).

 

Atlético Valladolid (25): César Pérez (portero, 7 paradas), Nico López (-), Adrián Fernández (4), Rubén Río (3), Abel Serdio (6, 4p), Manu García (1), Víctor Rodríguez (2) -siete inicial- Carlos Calle (portero, 10 paradas), Diego Camino (1), Héctor González (1), Roberto Pérez (2), Miguel Camino (2), Roberto Turrado (-), Dani Pérez (-), Miguel Martínez (-), Gastón Mouriño (3).

 

Parciales cada 5 minutos: 3-2, 4-4, 9-6, 11-8, 13-10, 17-12 -descanso- 19-14, 22-14, 23-17, 25-20, 28-21, 33-25 

 

Árbitros: Javier Álvarez y Yon Bustamante. Excluyeron a Patrik Ligetvari (20’, 56’), Ivan Mosic (41’), Abel Serdio (53’), Diego Camino (46’)

 

Pabellón: Palacio de los Deportes (León). 10ª Jornada de Liga Asobal. 2.300 espectadores. 

El  Atlético Valladolid sumó su segunda derrota consecutiva tras perder en su visita al Abanca Ademar León (33-25). Los gladiadores azules cedieron demasiados errores ante un rival que no perdonó a la contra y que no cometió apenas fallos. La defensa local maniató a los vallisoletanos, sin respuesta para encontrar espacios ni lanzamientos claros.

 

El  sigue sin ganar al Ademar León, sumando otra derrota ante ellos, y acumula en Liga Asobal dos tropiezos consecutivos que le alejan de la zona alta de la clasificación. Los de David Pisonero volverán a jugar el próximo miércoles 21, en Huerta del Rey, ante el Fraikin BM Granollers. 

 

Los gladiadores azules pagaron caro sus errores ofensivos y su lento repliegue defensivo, acciones que se transformaron en muchos contraataques y goles fáciles para un Ademar imparable en ese tipo de juego. La segunda clave estuvo en el atasco ofensivo de un  Atlético Valladolid que sufrió lo indecible para marcar cada gol. La eficaz defensa leonesa, con un 6-0 que impidió la continuidad y el juego a los extremos, desquició a los vallisoletanos, que se estrellaron una y otra vez contra el muro o contra el portero Nacho Biosca, autor de 16 paradas, muchas de ellas en momentos clave. 

 

Bien es cierto que la defensa del Atlético Valladolid, 6-0 al inicio y 5-1 desde el minuto 15, puso en muchas dificultades el ataque estático ademarista, pero la diferencia estuvo en esos errores, las contras leonesas y la exhibición de Nacho Biosca.

 

El Valladolid salió de inicio con una defensa 6-0, cambiando su esquema habitual 5-1, para intentar sorprender así a su rival, con una defensa más grande y pesada. El Ademar se puso por delante enseguida y aguantó los embates de los vallisoletanos, que como siempre buscaron ataques rápidos y un ritmo veloz para tratar de evitar la potente defensa leonesa en estático.

 

Tras un 4-2 en el minuto 5 los vallisoletanos empataban (4-4, minuto 10) y mantenían el tipo pese a sus errores y pérdidas en ataque. César Pérez detuvo varios lanzamientos y el Atlético Valladolid aguantó cerca de Ademar en el marcador. 

 

Sin embargo, varios errores y precipitaciones de los pucelanos en ataque propiciaron cuatro contraataques del Ademar que terminaron en goles. A lo que se sumó la brillante actuación en portería de Nacho Biosca, incluyendo un penalti a Diego Camino. Así, el Ademar León se fue escapando en el marcador. Del 10-8 del minuto 18 se pasó a un 12-8 en tres minutos. 

 

Pisonero cambió su defensa, a su habitual 5-1, pero encajó otro parcial de 3-0, incluyend dos contras. Esto dio a los locales su máxima ventaja hasta el momento, 6 goles (16-10, minuto 27) y al descanso se llegó con 17-12 a favor del Ademar. 

 

El número de pérdidas en ataque del Atlético Valladolid, incapaz de superar el muro defensivo leonés, fue ya insoportable para mantenerse en partido porque cada error se convirtió en un contraataque de su rival. Así, el Ademar rompió el encuentro en el inicio de la segunda mitad (22-14, minuto 39). El 6-0 defensivo de los ademaristas, con Carou, Mosic y Ligetvári como grandes dominadores del centro, fue una pesadilla para el ataque estático del Atlético Valladolid, que no encontró los huecos ni el lanzamiento exterior. Y cuando lo hizo se chocó con el portero Nacho Biosca, espectacular durante todo el partido. 

 

Esos ocho goles de diferencia ya fueron una losa para los visitantes pese a que un 0-3 de parcial del Recoletas les pareció dar algo de esperanza (22-17, minuto 42). Pero no fue así. El Ademar cedió en su intensidad, pero los gladiadores azules siguieron sin poder acercarse. La recta final del encuentro apenas tuvo ya cambios significativos y la ventaja varió entre los 5 y 7 goles de distancia (27-21, minuto 53). El Atlético Valladolid se dejó ir y la diferencia final se quedó en 8 (33-25).