El arzobispo Argüello pide en Valladolid "convivir" aunque genere problemas

A. MINGUEZA

La Catedral, repleta, recibió a la Virgen de San Lorenzo, patrona de la ciudad, en este viernes 8 de septiembre.

El arzobispo auxiliar de Valladolid, Luis Argüello, ha animado este viernes 8 de septiembre a los ciudadanos a "entrar en la espesura de las relaciones" y "convivir" en la familia y con los vecinos; en el trabajo y en la comunidad política, con los compañeros de equipo y con los contrarios, pues aunque esta convivencia conlleve "problemas", esconde el "misterio" de "vínculo" que une a las personas tanto en la "fiesta" como en el "dolor".

 

Una Catedral repleta presidida por la imagen de la Virgen de San Lorenzo, patrona de la ciudad, y flanqueada por los miembros de la Corporación Municipal, además del presidente de la Diputación, Jesús Julio Carnero, ha escuchado las palabras de Argüello ante la ausencia del arzobispo Ricardo Blázquez, que se encontraba en Covadonga, donde ha celebrado una Eucaristía como presidente de la CEE.

 

El obispo auxiliar ha invitado a todos los presentes a "abrir los corazones y las manos a la solidaridad" y a pensar en los atentados de Barcelona o el los desastres producidos por los huracanes en el "día grande" de la Festividad de Nuestra Señora de la Virgen de San Lorenzo, patrona de Valladolid, cuya Coronación Canónica tuvo lugar hace un siglo.

 

Este día, ha agregado Argüello, permite a los vallisoletanos "contemplar" el tiempo en "toda su andadura" y ha recordado que, aunque hoy en día los avances de las ciencias y la mejora de las organizaciones sociales ayuden a la resolución de esos problemas, existe un "misterio irreductible" en el corazón que no puede ser tratado con las técnicas sociales de solucionar problemas. Con todo, para Argüello "no cabe duda" de que es preciso el "empeño compartido" por buscar esas soluciones.

 

Argüello ha recordado las calles llenas, la algarabía, la música, los desfiles y los carruseles de una fiesta que trata de "salir al paso" de la desilusión y del aburrimiento y no debe verse empañada por la "nostalgia" de una "añoranza" jamás cumplida. La vida es "bella" porque cada día ofrece la posibilidad de relacionarse con el Misterio, ha apostillado.

 

Todo lo que se vive, ha agregado el obispo auxiliar, las circunstancias y los "desafíos" no se interponen para "complicarnos" la vida, sino que son "oportunidades" para comprender cuál es la "naturaleza" de los que constituye al hombre como persona.

 

Del mismo modo, ha aseverado que tanto la Feria como el "permanente anhelo" de fiesta en medio de los asuntos cotidianos pueden "ayudar" a "descubrir" los signos que revelan la "naturaleza del corazón del hombre", siempre y cuando las personas no "censuren su humanidad" y dejen que la "sed del corazón" les mantenga "abiertos" a la acogida del "fundamento de su existir".

 

La Virgen de San Lorenzo, que sigue acompañando al devenir de la ciudad, espera a los vallisoletanos en su "casa" de la calle Pedro Niño y sale, al menos una vez al año, a recorrer sus calles para "compartir" su "andadura por el tiempo" y ofrecer la presencia de su hijo Jesús. Así, Argüello ha pedido a los asistentes que pongan "a sus pies" sus "vidas, proyectos y problemas".