El artista vallisoletano Eduardo Hurtado abre el jueves un espacio de arte en el centro de Bilbao

El espacio aspira a convertirse en un punto de fricción entre las prácticas contemporáneas y lo tradicional.

El artista Eduardo Hurtado abre el próximo 21 de junio a las 21 horas, coincidiendo con el Solsticio de verano, un espacio de arte en el barrio bilbaíno de Solokoetxe: El Gabinete. Un nuevo lugar que se suma a la amplia oferta cultural de la ciudad, que nace fruto de un proyecto personal del creador y que busca, a la vez, visibilizar el trabajo de otros artistas, como “un nuevo espacio para el hacer del arte, la escritura, el sudor y el diálogo”, explica el artista.

 

Este nuevo espacio artístico, en pleno corazón de Bilbao, pretende ser un punto de confluencia y fricción entre las praxis contemporáneas y el saber popular, desde donde generar un lugar desde el que construir de una manera “suave, amigable y entrañable”, que sirva para alimentar la intuición, la curiosidad y ofrezca una forma diferente de operar.

 

Nace desde el deseo de dar un lugar a una forma de trabajo lenta y recogida, analógica y alejada de las dinámicas de competencia y mercado. De hecho, dentro de la lonja no hay cobertura móvil, ni WI-FI, ni ningún tipo de mecanismo digital porque, apostilla Hurtado, “su lógica es analógica, manual y lenta”.

 

El Gabinete tendrá una programación intermitente, en base a la línea propuesta desde su gerencia, vinculada a los proyectos que puedan ir surgiendo y también por convocatoria. Se ofrecerá a artistas, escritores, artesanos, bailarines pero, también a colectivos o comunidades no formales para que pueda ser activado y para que puedan mostrar trabajos en proceso, recuperar elementos dislocados en su archivo o dialogar sobre su práctica o simplemente "estar".

 

Precisamente, en su rito inaugural se mostrorán sus puntos para la órbita: un concierto a partir de partituras recuperadas de la compositora bilbaína Enma Chachón, interpretado por el violista Lander Etxebarria; una pieza de danza del bailarín flamenco Victor Manuel Fernández y un recital de poesía; una performance de la artista cordobesa Bea Sánchez, como parte de los festejos del solsticio y el inicio del grupo de lectura entonada con textos LGTBIQ en las horas previas al aniversario de Stonewall (28J).

 

“No es una galería de arte, ni tampoco un estudio, ni una productora, ni una oficina, ni un espacio independiente. Es un rincón al servicio de la palabra, el encuentro y la escucha”, argumenta su creador, quien también destaca que, aunque el punto de partida sea acoger elementos vinculados a la palabra, también servirá para albergar reuniones, muestras, conversaciones, formatos de aprendizaje o reuniones.

 

Otro de los pilares fundamentales de El Gabinete es su carácter de especio privado, informal y no profesional. Desde ahí, se ofrece como recurso al contexto y estará abierto constantemente a propuestas. Es una herramienta.
 

Un espacio para armarse. Un club secreto. Una maquinaria analógica. Un almacén de utensilios maravillosos. Una fogata para conjurar. Un estudio para compartir. Una sala de estar. Un tocador para maquillarse. Una editorial prohibida. Una academia de saberes populares. Un escondite. Una sede común. Un territorio carnal. Una zona para la prueba. Un sitio para desplegar lo inestable. Un laboratorio fantástico. Un despacho para decidir. Un claro en el bosque. Una agencia de recursos. Un caldero a fuego lento. Una lógica propia. Un lugar seguro.