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El arte de Héctor Lara

La exposición “Universe” del artista linarense  Héctor Lara (21 años)  en el Espacio Joven Sur (Paseo Zorrilla, 101) promovida por The Biombo, o lo que es lo mismo,  Sara Sanz Aldea,  tiene algo de visionario,  sensual  y perturbador que funciona como sedante, bálsamo y  calmante. Es realmente estimulante.

 

Una exposición donde los límites y la experimentación van de la mano. La impresión en 3D permite reelaborar un pensamiento nuevo, multifacético, lleno de perspectivas, sabores y fragancias. Técnicamente, la referencia hacia la arquitectura y el cine salta  a la vista. Emocionalmente  el espectador asocia la materia con lo pictórico que remite a la igualdad de géneros. 

 

Sus formas y colores contienen infinidad de lecturas y posibilidades que devienen en recuerdos y pensamientos inevitables por  su frescura y su buena técnica. Siempre he tenido fascinación por los artistas que tienen la valentía de llevar su obra a una sala de exposiciones y no les importa lo más mínimo  ser juzgados por el público. Ellos saben lo que tienen que hacer y nada ni nadie les va a convencer de lo contario. Los dones están para aprovecharlos y sacarlos brillo.

 

La fragilidad de los cuadros de Héctor Lara es otra de las cosas entra por los ojos. El arte tiene la misión de ayudarnos a comprender  lo que es demasiado obtuso, confuso o absurdo para poderlo procesar de manera racional. Estamos inmensos en una sociedad digital y ningún artista es ajeno a ello. Por ese motivo es obligatorio una reflexión y pararse ante el video arte de la  artista  Anima Stygios que acompaña  en esta exposición a Héctor Lara para  comprender que lo digital crea procesos y experiencias que se adhieren mediante insondables veladuras al alma humana que germinan y renuevan continuamente.

 

Héctor Lara lanza preguntas sobre lo que vemos o imaginamos en un momento en que la humanidad se siente abrumada por la cantidad de noticias que recibe cada minuto. ¿Qué impacto tendrá el 3D entre nosotros? Canogar lo definía de una manera muy gráfica: “Como creador  genera una cierta impotencia: esas añadiendo una gota de agua  a un mar que está muy lleno”.

 

En esta época en que mucha gente consume arte por Instagram poder acercarte una tarde lluviosa al Espacio Joven Sur y encontrarte con Sara que te cuenta la exposición como si fuera un Improntu musicado es una misteriosa revelación  del tiempo, de la pasión por la cultura, del milagro de encontrar en una sala,  a dos pasos de casa,  todas las emociones del mundo.