El apartamento en primera línea de playa en Benidorm que la Universidad de Valladolid no logra subastar

Bloque de apartamentos en el que la UVa tiene la vivienda legada, en primera línea de playa.

La UVa dispone de una vivienda en la localidad costera y turística gracias a la herencia que legó la mujer británica del periodista Alfonso Guillén.

La Universidad de Valladolid tiene un apartamento en Benidorm. Sí, por extraño que pueda sonar así es. Y es la segunda vez que intentan deshacerse del inmueble en la costa alicantina por vía de subasta; pero como ocurriera el pasado mes de octubre nadie ha accedido a la venta de esta vivienda de casi 60 metros cuadrados en primera línea de playa de Poniente.

 

Aunque parece un auténtico caramelo, por su excelente situación, la venta del apartamento se complica para la institución educativa. A pesar de que el precio de salida se había rebajado en 50.000 euros, la segunda subasta tampoco ha encontrado pujador. El piso de 59 metros cuadrados tenía un precio estimado de 176.918,66 euros, según publica el diario digital Alicante Plaza. La obtención de esta importante cuantía económica se podría dedicar a incentivar la investigación, aunque la finalidad todavía no ha sido elegida.

 

Tal y como publica el mismo diario la fecha inicial para la subasta tenía como límite el pasado 27 de marzo y la resolución debería haberse realizado el 4 de mayo. Sin embargo, el Estado de Alarma interrumpió el proceso que se ha vuelto a reactivar del 1 al 15 de junio, aunque no se ha presentado ninguna oferta.

 

Pero lo realmente curioso de esta información no es que la vivienda no haya encontrado morador, sino ¿por qué la Universidad de Valladolid dispone de un apartamento en primera línea de playa de Benidorm?

 

La historia se remonta a 2017. Fue entonces cuando la UVa conoció que Elizabth Guillén, la mujer del periodista Alfonso Guillén Medrano, donaba todos sus bienes al arzobispado de Southwark. Sin embargo al descubrir el legado de la vivienda en la localidad turística alicantina, la propia abogada de la familia sugirió cederlo a una institución española que se dedicara a la Cultura.

 

Tampoco está muy claro por qué se eligió la Universidad de Valladolid, aunque se cree que la abogada pudiera conocerla y de ahí su interés. El caso, es que la UVa heredaba curiosamente un apartamento en Benidorm que, ahora, quiere vender sin demasiado éxito.