El acusado de apuñalar a otro hombre en Valladolid, condenado a cinco años

El autor de las lesiones en febrero de 2017 lleva en prisión otros 13 años por otros delits. 

El autor de las múltiples lesiones ocasionadas en febrero de 2017 a otro con una navaja tipo mariposa en un domicilio de la calle Domingo Martínez de Valladolid, condenado este viernes a una pena de cinco años de prisión por homicidio frustrado, ha pasado ya más de trece años de su vida entre rejas por numerosos delitos.

 

El autor confeso del apuñalamiento, Francisco M.H, que ha aceptado cinco años en lugar de los ocho que inicialmente pedía el Ministerio Fiscal, suma de este modo a su historial delictivo una condena más en sus 40 años de existencia jalonada desde 1998 por una decena de delitos de robo con violencia, intimidación y atentado por los que ha cumplido penas que suman trece años de cárcel, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

Junto a la última pena privativa de libertad pactada con la acusación pública, el homicida frustrado habrá de indemnizar a su víctima, José B.C, con 14.514 euros por las lesiones y otros 12.000 por las secuelas ocasionadas.

 

Los hechos se produjeron durante la madrugada del día 3 de febrero de 2017 entre Francisco M. y el lesionado, José B, quien por aquel entonces había sido acogido por la madre del primero en el piso que ella tenía en la calle Domingo Martínez.

 

Con carácter previo al incidente, el procesado, delincuente habitual y agresivo que acumula en su expediente policial un total de 34 antecedentes, ya se había dirigido en varias ocasiones al lesionado en los siguientes términos: "¡eres muy chulo, algún día vas a pillar con uno como yo que no habla, te suelta el puño y lo vas a pasar muy mal!".

 

Así, la madrugada de autos el encausado se dirigió a casa de su madre, llamó y al aparecer José B. abrió la totalidad de la puerta para acto seguido propinar varios puñetazos a la víctima.

 

LE ATRAVESÓ LA BARBILLA DE LADO A LADO

 

El agredido se defendió también lanzando varios puñetazos a su oponente, que cayó al suelo pero al levantarse empuñó una navaja tipo mariposa con la que atravesó a José B. la barbilla de abajo a arriba, para luego seguir acometiendo a la víctima hasta alcanzarla también en la pierna izquierda, brazo y antebrazo izquierdos y varios dedos de ambas manos. También sufrió la rotura de un diente.

 

En el transcurso de la agresión, el procesado dirigió la navaja al cuello del lesionado, con lo que éste se vio obligado a interponer el brazo izquierdo para protegerse, y todo ello mientras el primero no cesaba de gritar "¡te mato, te mato, te mato!"

 

Finalmente, el agredido consiguió alcanzar la escalera del inmueble y salir corriendo para refugiarse en un bar próximo del Paseo de Zorrilla.