El 65% de los comerciantes vallisoletanos no están satisfechos con el resultado de las rebajas de verano

Zona céntrica de compras en la ciudad. Fotos Sara Becerro.

Las ventas para el conjunto del sector disminuyen en torno al 7%, durante los meses de julio y agosto según este avance provisional.

 

 

Para el 65% de los comerciantes, las rebajas han perdido atractivo comercial y  la falta de regulación  en  cuanto  a  periodos  ha  sido  un  golpe  a  las  rebajas. Siguen siendo la promoción comercial más importante del año y tienen un impacto psicológico al que el  comercio no puede renunciar a ella.

 


Las ventas para el conjunto del sector  disminuyen  en torno al  7%, durante los meses de julio y agosto según este avance provisional de Avadeco (Agrupacion Vallisoletana de Comercio). 
En cuanto a las ventas respecto al año anterior: el 60% han vendido menos; el 25% han vendido igual; y el 15% han vendido más.

 


Cuando apenas faltan unos días para finalizar el mes de agosto, el primer avance del resultado de las rebajas de verano no satisface al comercio local, y apunta a un descenso global de las ventas para el conjunto de julio y agosto, la situación se está volviendo preocupante para una gran parte del comercio, que ve como a pesar del esfuerzo, este años los descuentos han aumentado y los resultados siguen sin ser satisfactorios.

 


Si bien el mes de Julio el resultado superó ligeramente al del año pasado, el mes de agosto ha sido decepcionante con descensos que superan el 10% en muchos de los sectores.
El semicentro es el espacio comercial que peor lo está pasando, mientras que la calle Santiago, colonizada por las grandes cadenas aguanta. Fuera de la misma, la actividad sigue muy ralentizada. Por otra parte el comercio de los barrios aprovecha la ventaja de la proximidad.


 
Los comerciantes apuntan a las excesivas promociones, las ventas por internet y la eliminación de los periodos estables y fijos de rebajas como las causas de esta situación.

 

Según el 75% de los comerciantes, han perdido el cliente del Alfoz . Para ellos resulta más fácil acceder a las grandes superficies que llegar al centro y esto es un grave problema, pues el cliente de estos pueblos, que representa una población de de 100.000 personas, está muy motorizado y depende del vehículo para sus compras, unido a que los centros comerciales tienen grandes locomotoras que deberían tener presencia en el centro, para reforzar el atractivo comercial.

 


Desde el comercio se confiaba en que las rebajas podrían permitir una cierta recuperación de la campaña de primavera debido principalmente a la climatología, con temperaturas impropias del mes de mayo y junio.

 


Por otra parte , detectan un importante cambio en los hábitos de consumo: el consumidor ahora gasta más en tecnología que en ropa, es una observación que tiene que ver sobre todo con la gente joven, que depende cada vez más de sus smartphones y así canalizan sus compras.

 

La competencia de Internet y sobre todo las grandes ventajas fiscales y logísticas de estas multinacionales que operan en la web, hace difícil competir al comercio local, que además de los impuestos tienen que pagar locales, empleados, almacenar stocks etc, frente a las grandes plataformas con grandes naves/almacenes robotizados. 


Por las características locales, las rebajas de verano tienen menos incidencia en el conjunto del año que las de invierno, por ello el 55% de los comerciantes confía en que la próxima campaña de otoño invierno, permita recuperar los resultados de un ejercicio que está siendo extremadamente difícil, como demuestran los datos del Instituto Nacional de Estadistica.


Además, también en Valladolid, por primera vez en 20 años se baja  de los 9.000 autónomos en el sector comercio, perdiendo 250 en el último año. Y si lo comparamos con hace 10 años tenemos casi un 20% menos.