EFCL concende su Premio Familia Empresaria de CyL a los propietarios de Industrias Maxi

Compañía vallisoletana dedicada al diseño y fabricación de bienes de equipo

La asociación Empresa Familiar de Castilla y León ha concedido su XVIII Premio Familia Empresaria de Castilla y León a los propietarios de Industrias Maxi, compañía vallisoletana dedicada al diseño y fabricación de bienes de equipo.

 

El jurado destaca en su fallo el "consenso, la unión, la tenacidad y el afán de superación de los propietarios de Industrias Maxi", unos valores que se han traducido en una "firme" apuesta por la continuidad del negocio familiar.

 

Esto se refleja especialmente en el hecho de que la compañía haya implantado un protocolo familiar que regula la gobernanza de la empresa y que ha posibilitado que la compañía esté actualmente gestionada por la segunda generación de las cinco familias que la fundaron hace 50 años.

 

Otro de los elementos valorados por el jurado es la apuesta por el largo plazo de los propietarios de Industrias Maxi a lo largo de toda su trayectoria, y que, como han destacado, quedó patente con la inversión de siete millones de euros realizada en el año 2008 para construir unas nuevas instalaciones y comprar maquinaria moderna, con el objetivo de seguir creciendo y crear nuevos puestos de trabajo.

 

Esta visión de futuro de Industrias Maxi también se concretó en una diversificación de su actividad para introducirse en nuevos sectores, especialmente el eólico, lo que permitió a la compañía estar preparada para hacer frente a la crisis económica vivida hace unos años y poder superarla.

 

El jurado también ha destacado el carácter innovador de Industrias Maxi, que ha pasado de nacer como un pequeño taller en el que fabricaban piezas a demanda de los clientes, a erigirse como una empresa de soluciones llave en mano que diseña y fabrica instalaciones completas.

 

Además, actualmente, y con la incorporación a su estructura de un completo Departamento de Ingeniería Automática y Robótica, se ha convertido en un referente en el ámbito de la industria 4.0, con una amplia presencia internacional de sus producciones.

 

Todo ello ha permitido a esta empresa familiar triplicar su plantilla en menos de 10 años, pasando de los 50 empleados de los que disponía en 2010 a los 155 con que cuenta de media en la actualidad, el 83 por ciento con contrato indefinido.

 

Además, en ese periodo ha incrementado su facturación, de los siete millones del año 2010 a los 19,5 con los que prevé cerrar este ejercicio.

 

En sus anteriores ediciones, el premio recayó en la familia Pascual (Calidad Pascual), la familia Llorente (Grupo Collosa), la familia Álvarez Mezquíriz, (Grupo Eulen), la familia del Valle (Hullera Vasco-Leonesa), la familia Pérez (Grupo Helios), la familia Ovejero (Laboratorios Ovejero), la familia Arias (Indal), la familia Rodríguez (Grupo MRS), la familia Villar (Grupo Villar), la familia Vega (Grupo Incosa), la familia Tejedor Lázaro (Grupo Dibaq), la familia Escudero (Bio3), la familia González Serna-Urbán (Grupo Siro), la familia Antolín (Grupo Antolín), la familia Ruiz Aragoneses (Restaurante José María), la familia Zarzuela (Zarzuela S.A.), y la familia Sánchez Sánchez (Jamones Aljomar), galardonada en la pasada edición.