Dos guardias civiles salvan la vida a un hombre de 70 años tras sufrir un infarto

Imagen del hombre asistido por los médicos con los Guardias Civiles presentes

Una patrulla de agentes de la Guardia Civil de la Región de Murcia auxilió a un hombre que había sufrido un infarto cuando se encontraba en un bar de La Aljorra-Cartagena. 

Las medidas de reanimación cardiopulmonar (RCP) aplicadas por el guardia civil al ciudadano permitieron que este último recobrara el pulso, la respiración y la conciencia hasta que fue atendido por personal médico.

 

Los hechos tuvieron cuando dos guardias civiles de prevención de seguridad ciudadana se encontraban en la pedanía cartagenera de La Aljorra atendiendo una incidencia cuando fueron requeridos por varias personas que se encontraban en un bar de la localidad.

 

Ante el estado de nerviosismo de las personas que solicitaron asistencia a los agentes, éstos se trasladaron con rapidez hasta el local y comprobaron que una persona de edad avanzada se encontraba en el suelo inmóvil. Los guardias civiles comprobaron que esta persona, que al parecer se había desvanecido, se encontraba sin pulso ni respiración y presentaba un color de piel amoratado.

 

Los agentes reaccionaron con rapidez. Uno de ellos inició las maniobras RCP sobre la víctima y mientras el otro comunicó a la Centra Operativa de Servicio de la Benemérita la incidencia y reclamó el desplazamiento de efectivos sanitarios.

 

Tras cinco largos minutos de maniobras RCP, el auxiliado comenzó a respirar de nuevo y recuperó el pulso, por lo que el agente colocó al auxiliado en posición de seguridad (lateral) y liberó las vías respiratorias para evitar cualquier obstrucción, logrando mantenerlo con vida hasta la llegada, unos minutos después, de una ambulancia medicalizada con su dotación, que se hizo cargo de la situación manteniendo estable al anciano. Posteriormente fue trasladado hasta un centro hospitalario.

 

El personal médico que atendió 'in situ' a la víctima de infarto agradeció a los agentes el auxilio prestado y reconoció que gracias a la pericia de los efectivos de la Benemérita esta persona se encontraba con vida. El guardia civil que realizó las maniobras de reanimación cardiopulmonar había recibido recientemente un curso en esta materia.