Dos goles sin validez dejan al Real Valladolid en Lugo con un empate en superioridad numérica

Toni Martínez remata en el segundo gol anulado. LALIGA

El árbitro anuló dos tantos al Pucela, uno de ellos pareció legal, que solo pudo sacar un punto a pesar de jugar contra diez durante más de 20 minutos.

CD LUGO: Juan Carlos; Luis Ruiz, Josete, Bernardo, Leuko; Pita, Seoane, Campillo; Albarracín (Azeez, min. 74), Iriome (Jaime, min. 63) y Barco (Chuli, min. 83).

REAL VALLADOLID: Masip; Antoñito, Kiko Olivas, Calero, Moyano; Borja, Luismi (Toni Martínez, min. 74); Ontiveros (Hervías, min. 63), Míchel, Óscar Plano (Chris Ramos, min. 83); Mata.

ÁRBITRO: Cuadra Fernández. Mostró tarjeta amarilla a los visitantes Hervías, Toni Martínez, Borja y Mata. Expulsó por doble amonestación al local Luis Ruiz.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 32 de LaLiga 1|2|3, disputado en el Anxo Carro ante 3.644 espectadores.

El 0-0 entre el Lugo y el Real Valladolid resulta muy engañoso tras ver el partido, en el que ambos pudieron anotar más de un gol tranquilamente. La sensación es que el Pucela llegó vivo a la segunda parte y se encontró en superioridad tras la expulsión de Luis Ruiz en el minuto 67. Eso sí, parece que no le viene bien jugar contra diez, ya que no fue capaz de conseguir la victoria, a pesar de marcar dos veces, aunque ninguna tuvo validez.

 

Tras un primer aviso de Moyano, a quien estorbó Luismi para rematar con efectividad un balón en la frontal, el partido se paró un momento porque un aficionado local tenía un silbato que confundía a todo el mundo. Rápidamente le identificaron para que el choque se reanudase cuanto antes.

 

Porque no había tiempo que perder, ya que los dos conjuntos salieron a apretarse mutuamente. Aunque el conjunto blanquivioleta empezó a jugar con fuego y a dar alas a un rival peligroso. Pudo marcar el Lugo en dos acciones prácticamente consecutivas, pero los de Luis César Sampedro lograron salvarse en unos primeros diez minutos con mucho ritmo.

 

El Pucela quiso el balón, pero el conjunto lucense sacó las garras en cada acción, y cada llegada al área rival era sinónimo de peligro. Barco no estuvo muy acertado en el inicio, para bien de un Real Valladolid que no supo frenar esos centros laterales.

 

Míchel dispuso de la más clara hasta el momento, pasado el ecuador de la primera mitad, en una acción en la que ganó la espalda a su marca y terminó pecando de chupón. Juan Carlos atrapó el disparo, mientras varios blanquivioletas siguieron esperando el pase en el área.

 

Sin tregua, y en el campo contrario, Albarracín se coló entre la defensa para pasar a Calero y recibir una buena pelota que cruzó demasiado. Un aviso para continuar con el peligro. Masip apareció en un par de ocasiones para hacerse con sendos balones, tras más jugadas aéreas. Aunque el marcador no se movió y el 0-0 reinó en la llegada del descanso.

 

En la segunda mitad el ritmo no fue tan alto, pero el peligro continuó. Sobre todo por parte de los locales, que siguieron buscando un gol que jamás encontraron, al toparse con Masip o con la zaga blanquivioleta. En esta destacó Calero, que creció con el paso de los minutos hasta liderar a los suyos en tareas defensivas.

 

El regalo de Luis Ruiz, que vio la segunda amarilla y dejó al Lugo con diez, se le escapó entre los dedos al Pucela. Y es que el chaparrón que cayó en ese tiempo fue contundente. El carrusel de cambios le ayudó en ataque y creó ocasiones, pero no fueron suficientes.

 

Entre ellos destacó el de Toni Martínez, que marcó dos goles y ninguno valió. El primero estuvo bien anulado por fuera de juego, aunque el segundo dejó mucho que desear. El árbitro señaló falta del delantero sobre Pita, pero el contacto no pareció tan claro en las repeticiones ofrecidas por la televisión.

 

No hubo manera de marcar y, para colmo, a punto estuvo de encajar en el tramo final. Moyano apareció para sacar un remate que se colaba y podría haber dejado a los blanquivioletas con caras mucho más largas, después de no haber sido capaces de ganar contra un rival que jugó con diez más de veinte minutos.

 

Así, ambos firmaron un 0-0 que parecía imposible que se mantuviera al final del partido, pero que permite al Pucela seguir sumando una jornada más. Eso sí, el punto no es suficiente para dar el paso definitivo hacia el play-off. Por lo tanto, el próximo sábado (18:00 horas) en Zorrilla deberá ganar al Reus para no perder otro tren.