Detienen en Barajas a dos vallisoletanos con 76 kilos de cocaína procedente de Holanda

Aeropuerto de Barajas Adolfo Suárez. TRIBUNA

El cargamento de 78.600 gramos de esta sustancia estupefaciente fue interceptado entre un cargamento de plátanos.

Agentes de la Guardia Civil de la Comandancia de Madrid, destacados en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, han logrado interceptar junto a las autoridades holandesas una partida de 76.800 gramos de cocaína, que pretendía ser trasladada a nuestro país y detener a dos ciudadanos españoles de 46 y 29 años domiciliados en Valladolid, según ha informado la Comandancia de la Guardia Civil en Madrid.

 

Las investigaciones tenían su origen, en el estudio de la documentación relativa a importaciones que realizan expertos de la Guardia Civil, detectándose una empresa que se disponía a importar bananas desde Colombia cuyos propietarios carecían de ningún tipo de experiencia laboral en este tipo de partidas comerciales.

 

Una vez centrados en el género que pretendían importar a nuestro país, llamó considerablemente la atención la ruta elegida por los empresarios, ya que la misma encarecía enormemente los costes de importación.

 

Con los referidos indicios se establecieron contactos por medio del enlace de la Guardia Civil destacado en Europol con las Autoridades holandesas pertinentes, trabajando a partir de este momento de forma conjunta.

 

Desde noviembre que se iniciaba este trabajo, fueron controladas dos partidas de plátanos que viajaron en barco hasta el puerto de Vlissigen y desde allí hasta España en camión, no detectándose en un principio ninguna irregularidad o la existencia de transporte de algún tipo de sustancia tóxica o prohibida.

 

El pasado 16 de diciembre, tenía lugar la llegada de una tercera partida comercial al citado puerto holandés, en esta ocasión el cargamento era bien distinto, pues entre las bananas, se localizaron 78.600 gramos de cocaína, que motivaba la detención en Madrid de los dos importadores, dos ciudadanos españoles de 46 y 29 años domiciliados en Valladolid.

 

UNA SOCIEDAD MERCANTIL DUDOSA

 

Los ahora detenidos habían ideado que la tercera partida comercial, la cual viajaba con la cocaína, tuviera como destino final una nave situada en Ciempozuelos, la cual presentaba un estado de semi-abandono y que había sido alquilada exclusivamente para este fin.

 

Además tenían como centro de operaciones un piso situado en el madrileño barrio de Vallecas, donde fueron localizados un sinfín de teléfonos móviles, una balanza de precisión con restos de sustancias estupefacientes, productos para corte y una gran cantidad de documentación pendientes de estudiar por parte de los Agentes de la Guardia Civil que han dirigido la investigación.