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Detienen a un individuo en Valladolid, sin permiso de caza, con un arsenal de armas y munición y cabezas disecadas de lobo y avutarda

A J.A.B.T., de 51 años de edad, se le había retirado el permiso en 2017. Ahora se enfrenta a delitos de Desobediencia a Autoridad, tenencia y Depósito de Armas y munición.

La Guardia Civil ha procedido a la detención de una persona en Valladolid que atesoraba en diferentes viviendas cuatro rifles, dos escopetas, dos pistolas, otros cuatro rífeles sin documentación, más de 23.000 cartuchos y las cabezas disecadas de tres lobos y una avutarda, especies en peligro de extinción. Al individuo de 51 años de edad, J.A.B.T, vecino de Valladolid se le había retirado el permiso de armas en enero de 2017.

 

Tanto la subdelegada del Gobierno, Helena Caballero, como el coronel Miguel Recio, que han participado en la presentación de la operación Choquer, han destacado la “cooperación interna y externa” y el buen funcionamiento en la concesión de las licencias de caza y en el control durante el periodo de cinco años en los que se extiende el permiso.

 

Pero ha sido el teniente coronel Javier Peña quien ha informado detenidamente sobre la operación. “Todo comenzó cuando se detectó que el individuo con licencia de caza desde 1990 tenía varias denuncias administrativas. La Policía Local en una llamada rutinaria por un incendio en un domicilio detectó que en el interior de una vivienda a la vista había gran número de armas y municiones, además de cabezas de animales disecadas”. Asimismo, se comprobó que esta persona tenía antecedentes por un delito de estafa, apropiación indebida y algunas alcoholemias.

 

Comenzó “un proceso nada sencillo” para la retirada de la licencia de armas y para que entregase los seis rifles legalizados a su nombre. Pero el, ahora detenido, no lo puso fácil. Cambio de domicilio varias veces lo que impulsó otras sanciones administrativas. Incluso llegó a repartir las armas entre familiares y conocidos, según ha relatado el teniente coronel Peña.

 

Finalmente se acude a los juzgados y se lleva a cabo un registro en tres viviendas, dos de Valladolid y una de Cabezón de Pisuerga. La Guardia Civil sorprendentemente incauta “un número muy elevado de armas y de munición".

 

En total se aprehenden cuatro rifles con su respectiva documentación (los otros dos que tenía legalizados a su nombre habían sido entregados por dos vecinos); dos escopetas calibre 12 y una calibre 28, sin documentación; una pistola de dos cañones, sin documentación; una pistola de avancarga, inutilizada; tres rifles inutilizados sin documentación alguna, un rifle con numeración borrada;  4.650 cartuchos metálicos de distinto calibre, mil de ellos para armas de guerra; 17.000 cartuchos semi-metálica, calibre 12; 200 cartuchos para impulsión; 40 detonadores para pistola avancarga; un proyectil de artillería calibre 30 milímetros; tres cabezas completas de lobo; dos cráneos de lobo y una cabeza de avutarda, especie en peligro de extinción.

 

Los delitos a los que ahora se enfrenta son Desobediencia a la Autoridad, tenencia y depósito de armas y munición. Asimismo, el teniente coronel Peña ha explicado que se ha puesto en conocimiento de la Fiscalía de Medio Ambiente la tenencia de especies protegidas, que podrían ser constitutivas de otro delito.