Desmantelan unas plantaciones de marihuana que dejaban sin luz a un pueblo de Girona

Plantación de marihuana. ARCHIVO

Hay ocho detenidos. La familia dueña de las plantaciones presionaba a vecinos de Sant Miquel de Fluvià para que no la delatasen.

La Policía Nacional ha detenido a ocho personas y desmantelado diez plantaciones de marihuana que provocaban habituales cortes de luz en un pueblo de Girona por el alto consumo de su sistema de refrigeración e iluminación y que sustraían del suministro público.

 

En total, se han aprehendido 1.642 plantas a punto de ser cosechadas y distribuidas en el sur de Francia y Catalunya y se han incautado tres armas de fuego y 8.200 euros, según ha informado este miércoles en un comunicado la Policía Nacional, con quien ha colaborado la Agencia Tributaria en esta operación.

 

La investigación se inició hace más de un año: el 18 de enero de 2016 hicieron ocho registros en domicilios y almacenes de Figueres (Girona) y detuvieron a tres personas encargadas del mantenimiento de las plantaciones y, al día siguiente, arrestaron al responsable de la organización.

 

En el segundo operativo, llevaron a cabo seis registros en Sant Miquel de Fluvià (Girona), donde se encontraban la mayor parte de las plantaciones y que estaban controladas por una misma familia, deteniéndose en esta ocasión a cuatro personas.

 

Este grupo estaba adquirieron casas unifamiliares en un ratio de 300 metros de donde vivían, con el fin de controlar las plantaciones: en algunos casos las protegían con 'guardadores' y otras con perros, que tuvieron que ser inmovilizados durante la operación policial por su peligrosidad.

 

Según la Policía, esta familia ejercía fuertes medidas de presión sobre los habitantes de la población para evitar que declarasen en su contra.

 

DINERO Y ARMAS

 

En todas las plantaciones sustraían el suministro eléctrico de la red general y el elevado consumo de los equipos de refrigeración e iluminación que necesitaban para las plantaciones provocaban habituales cortes de luz en Sant Miquel de Fluvià.

 

Se intervinieron 8.200 euros procedentes de la venta de marihuana, una pistola y dos revólveres que los miembros de la organización escondían en los domicilios para defenderse de los posibles robos que son habituales entre los organizadores.

 

Todos los detenidos han pasado a disposición judicial y están siendo investigados por un delito de tráfico de drogas, organización criminal, tenencia ilícita de armas y sustracción de fluido eléctrico.