Deivid se lesiona para tres o cuatro meses y el Real Valladolid se queda con solo dos centrales

Deivid se retira lesionado en Granada

La baja del grancanario supone un quebradero de cabeza para el Pucela, que, tras la salida de Guitián, tendrá que afrontar un tramo importante de la temporada con escasez en el eje de la zaga.

Una vez más, la 'Ley de Murphy' se cumplió en el Real Valladolid. La apuesta arriesgada de quedarse con solo tres centrales para afrontar el tramo final de temporada le ha salido demasiado cara a la dirección deportiva. El pasado viernes Deivid se retiró lesionado en el partido contra el Granada y este lunes el club ha confirmado que estará "entre tres y cuatro meses de baja".

 

El grancanario sufre "una lesión muscular grado III con rotura del tendón directo del músculo recto anterior del cuádriceps derecho" y la mala noticia deja al primer equipo blanquivioleta con solo dos centrales. La salida de Guitián a última hora del día 31 de enero y este hecho obliga a la dirección deportiva a darle una vuelta a su planificación; cuestionada en redes sociales por muchos aficionados.

 

Con Miguel Ángel Gómez a la cabeza, en las oficinas de Zorrilla deben decidir si seguir como hasta ahora y subir a algún central del Promesas o fichar a un jugador libre. También existe la posibilidad de reubicar a Borja, Luismi o Moyano, ahora que ha llegado Borja Herrera y, en teoría, será quien próximamente ocupe el lateral izquierdo.

 

De no acudir al mercado a por jugadores que se encontrarán inactivos y todo lo que ello supondría que cogieran el ritmo de competición, parece que la opción de quedarse como está gana enteros, aunque siempre hay excepciones en los agentes libres. Eso sí, la situación en el Promesas tampoco es muy positiva en cuanto a centrales, ya que actualmente, tras las salidas de Rubén y Porto, solo cuenta con dos: Mario Robles y Velásquez. El primero de ellos es el que tiene más papeletas, mientras que el segundo se ha visto relegado al banquillo en detrimento del juvenil Sali.

 

De esta manera, el ascenso del ghanés al filial, que ha dejado muy buenas sensaciones en sus actuaciones, también ha afectado al División de Honor. El equipo dirigido por Víctor Fernández solo cuenta con Tena y Óscar de Frutos para el eje de la zaga, por lo que también se ha visto obligado a promocionar a centrales del Juvenil B.

 

 Así las cosas, ante la arriesgada planificación, la pelota está en el tejado de Luis César Sampedro. Si el entrenador considera que puede tirar hacia delante con lo que tiene, el Pucela se ahorrará una ficha, pero empezará un encaje de bolillos. Calero y Kiko Olivas tendrán todo el protagonismo y deberán recibir muchos mimos.

 

Otra lesión podría terminar de desmontar el chiringuito de Zorrilla, sin perder de vista las tarjetas que puedan sacar a ambos y por las que cumplirían ciclo. Hasta el momento, Calero ha sido amonestado en tres ocasiones, mientras que Olivas solo en una. En ese caso, por llegar a las cinco o ver una roja, la reordenación del equipo sería algo puntual.

 

También está en las manos de Luis César apostar por alguien de abajo, lo que trastocaría la cadena de centrales desde el Promesas hacia abajo. Bien es cierto que sería por una buena causa, si cuentan con minutos arriba, porque la cantera está para ello.

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