¿De qué se compone la leche materna?

La gran diferencia con la leche de fórmula es que la leche de la madre es mejor que la de vaca porque tiene todos los componente nutricionales que necesita el bebé. Aunque la leche en polvo de fórmula cada vez es mejor, sigue habiendo grandes diferencias.

La leche materna siempre va a contener los nutrientes necesarios para el bebé, no obstante va cambiando y, según explican, no será igual para el primer hijo que para el segundo, variará en función de cada lactante. Incluso en el mismo hijo la leche va cambiando entre la toma de la mañana y la de la tarde. Se adapta a las necesidades del bebé en cada momento. Tampoco la leche materna es la misma al primer mes de vida que al octavo; del mismo modo, tampoco es igual al inicio y al final de la toma.

 

De ahí la importancia de que el bebé vacíe el pecho, al principio con un líquido más rico en azúcar y agua, y lo último rico en grasa, que le sacia y engorda. Además, un mayor vaciado hace que se genere más leche.

 

La lactancia artificial tiene una mayor carga de sales, por lo que el riñón trabajará a un ritmo más rápido. Además, subraya que las leches artificiales contienen más cantidad de proteínas e hidratos que la leche materna, no por ello mejores, sino que con ella se le da al niño mucho más de lo que necesita y, a su vez, mientras que la digestión de la leche materna lleva cerca de una hora, la de fórmula hasta cuatro horas.

 

TIPOS Y COMPOSICIÓN

 

La primera leche que tiene la madre tras el parto es el calostro, leche súperconcentrada a la que se le llama oro líquido porque es un tejido vivo que transfiere al bebé inmunoglobulinas y defensas contra infecciones, que la artificial jamás tendrá. Dura unos cinco días y es rica en proteínas, hidratos de carbono y anticuerpos, además de baja en grasas, para que se digiera rápidamente y así el bebé tenga hambre más pronto y vaya cogiendo fuerzas poco a poco. A su vez tiene un efecto laxante que estimula al bebé a pasar la primera deposición conocida como 'meconio'.

 

Después, estaría la leche de transición, aproximadamente hasta la segunda semana, y luego ya aparece la leche madura, líquida y más blanca que el calostro, producida en grandes cantidades. Está compuesta al 90% de agua, y el 10% restante son hidratos de carbono, proteínas (lactoferrinas, inmunoglobulinas, bifidus factor, por ejemplo), grasas, vitaminas C y D, calcio, hierro o zinc entre otros.

 

Entre otras ventajas de la leche materna en el bebé, resalta que previene de enfermedades como la muerte súbita, o en la edad adulta disminuye el índice de diabetes, alergias, hipertensión, o de enfermedades autoinmunes.

 

Para la madre, en un primer momento nada más terminar el parto, la inyección de la leche produce oxitocina y con ello se reduce la hemorragia postparto.