De Colombia a Valladolid, un año con el disco sobrevolando el Pisuerga
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De Colombia a Valladolid, un año con el disco sobrevolando el Pisuerga

Con un ‘frisbee’ y muchas ganas de divertirse, un grupo de jóvenes de diferentes lugares han creado en Valladolid un equipo de ‘Ultimate Frisbee’ que ya cumple su primer año de vida.

“Cuando se tienen ganas de aprender y conocer cosas nuevas, todo sale adelante”, es el lema de Luisa, colombiana de nacimiento y entrenadora y capitana del equipo. Y este es el caso del deporte ‘Ultimate Frisbee’ en Valladolid. “Comenzamos siendo cinco o seis jugadores hace ya un año, y actualmente somos alrededor de quince, sin embargo, seguimos necesitando personas constantes y comprometidas con el deporte”, comenta la entrenadora.

 

Ultimate, originalmente conocido como ‘Ultimate Frisbee’, es un deporte de equipo sin contacto que se juega con un disco volador, también conocido como “frisbee”. Walter Frederick Morrinson patentó el primer frisbee en 1948 (Pluto), muchos años después de practicar con otros materiales. Consiguió que un frisbee pudiera volar más alto y más lejos. Morrinson decidió vender la patente a la franquicia Wahooo, la cual se encargó de popularizar el frisbee como un elemento de entretenimiento y diversión.

Discos utilizados por los jugadores del equipo. 

 

El deporte nace como una mezcla de habilidades de muchas actividades, como soccer, baloncesto, voleibol, tenis o fútbol americano y de acuerdo con aquellas connotaciones recibió por nombre “Ultimate Sport”. Fue desarrollado en 1968 por un grupo de estudiantes de ‘Columbia High School’ en Maplewood (Nueva Jersey), y aunque se asemeja a muchos deportes tradicionales en sus requisitos atléticos, es diferente a la mayoría de los deportes debido a su enfoque en el auto-oficio, incluso en los niveles más altos de competencia.

 

Desde sus comienzos en la contracultura estadounidense, el deporte se ha resistido a facultar a cualquier árbitro con la aplicación de las reglas, en lugar de confiar en la deportividad de los jugadores e invocar el "espíritu del juego" para mantener el juego limpio. Los jugadores recriminan sus propias faltas y las disputan solo cuando realmente creen que no ocurrió. Jugar sin árbitros es la norma para el juego de la liga, pero ha sido suplantado en la competencia de clubes por el uso de "observadores" o "asesores de juegos" para ayudar en las disputas, y la liga profesional emplea árbitros empoderados.

 

“Entrenamos en la Playa de las Moreras, lunes y miércoles a las 20.30 horas, y algunos domingos también jugamos ‘pachangas’. Decidimos entrenar en la playa porque lo consideramos un espacio adecuado para visibilizar el deporte y además nos brinda un lugar grande en el que desarrollar la actividad. Desde aquí, invito a todo el que quiera participar en el equipo, somos un proyecto inclusivo y abierto al público”, ríe Luisa.

 

 

La capitana y entrenadora del equipo pretende conseguir que compitan en un futuro en los campeonatos que se realizan en diferentes ciudades. “No se conoce popularmente, pero hay muchos equipos ya en España. Estamos en contacto con equipos de Salamanca, Burgos e incluso de Madrid”. La iniciativa no solo se está planteando en Valladolid, si no que en ciudades como Salamanca, Burgos, y León se está también llevando a cabo el proceso de integración del Ultimate. Entre ellas se ha creado un vínculo colectivo del deporte universitario, que da la oportunidad de que Castilla y León sea la comunidad precursora de España en cimentar el desarrollo del deporte como universitario y abriendo paso a una nueva etapa de mejoramiento en el Ultimate Frisbee a nivel nacional.

 

Los jóvenes, que vienen de diferentes lugares de España e incluso de otros países, se introdujeron en el deporte y empezaron a practicarlo como un juego entre amigos. Poco a poco empezaron a comentarlo a más gente, a establecer días y horarios para entrenar y así han ido haciéndose con un grupo de asiduos.

 

Comenzaron promocionándolo en la universidad, con carteles y con el ‘boca a boca’ entre conocidos y lo que empezó siendo un juego ahora es un equipo, que ya practican técnicas, pases y estrategias de juego. “Lo primero que hice fue mandar hacer un logo que representara al equipo y además, abrí la página de Facebook de ‘UltimateFrisbee Valladolid’. Con la ayuda de algunas personas de otras ciudades de España, pude comunicarme con jugadores de otros equipos que en ese momento vivían en Valladolid. Con su ayuda, y la de otros que fueron llegando poco a poco, fue posible el renacer del Utimate en la ciudad. También pusimos carteles por las facultades, y en este momento estamos cada vez más cerca del reconocimiento del UltimateFrisbee como deporte universitario”, cuenta Luisa. “Estamos intentando enfocar el equipo en un proceso deportivo serio y constante dispuesto a competir en campeonatos de España”.

 

El Ultimate es un deporte por equipos que requiere de siete jugadores en cancha. Cada equipo puede tener un alcance de veintiocho jugadores, pudiendo cambiar cada uno de ellos después de cada punto. Un partido comienza con un saludo fraternal entre los dos equipos, después de sortear la defensa y el ataque entre ambos capitanes, cada equipo se ubica en uno de los dos extremos de la cancha correspondiente a su propia zona de gol. Después del ‘saque de pull’, el equipo atacante trata de hacer pases con el frisbee, sin dejarlo caer, hasta llegar a la zona del gol del equipo contrario y una vez atrapado el frisbee en dicha zona, será considerado gol, pero si por el contrario, el frisbee se cae antes de llegar a la zona, el otro equipo tendrá la posesión y una nueva oportunidad para atacar. Las zonas ubicadas en las extremidades de la cancha son denominadas zonas de gol y pertenecerán una a cada equipo. La parte central comprendida por 64 metros de largo es la zona en la cual se desarrolla el juego. En los extremos de la cancha hay dos “equis” marcadas a 20 metros de cada uno de los extremos, y esos puntos de referencia, son llamados “puntos de bricks”, que serán utilizados cuando el saque inicial de juego llegue hasta la zona de gol del oponente y sobre salga del campo.

 

El juego, tiene tres reglas básicas:

 

1. NO CAMINAR CON EL DISCO: una vez atrapado el frisbee, el jugador debe detener la carrera, es necesario establecer un pie de ‘pivot’, y girar en torno al propio eje para jugar con sus compañeros.

 

2. NO CONTACTO INTENCIONADO: es considerado una falta hacer jugadas peligrosas que puedan poner en peligro la integridad física de los jugadores, no obstante, en la intensidad del juego se producen algunos contactos sin intención y no se consideran falta a menos que interfieran directamente en la jugada.

 

3. DIEZ SEGUNDOS CON EL DISCO: en la defensa personal, cada jugador se encarga de contar diez segundos a su contrincante, a partir de que empiece el conteo cada persona tiene diez segundos para lanzar el frisbee, de no ser así el disco pasara al la posesión del equipo contrario

 

“Con esto pretendía varias cosas, plantar una semilla y que aprendiera a florecer sin mí, creando un equipo en la ciudad y que fuese a largo plazo sostenible. También, veo el Ultimate como una herramienta generadora de cambio social, que tiene la posibilidad de ayudar a crear una mejor sociedad”, dice Luisa emocionada. “Me gustaría que Valladolid pudiese tener uno de los mejores equipos de Ultimate y poner a la ciudad en lo más alto. Además se está tratando de hacer olímpico este deporte y estaremos más cerca de ser reconocidos, como deporte olímpico, si participamos en la aportación de nuevos clubes de ‘Ultimate Frisbee’”, dice convencida. “Traje el disco desde Colombia hasta Valladolid con intención de que volase y de momento, ya lo hace en el Pisuerga. Espero que pronto lo haga representando a la ciudad en muchos sitios, pero de momento es un primer gran paso” zanja Luisa.