¿Daniel Miguel, Agustín García, Antonio Largo o Ángel Marina? Cerca de 25.000 elegirán este jueves al nuevo rector de la UVa

Cuatro candidatos aspiran al Rectorado de la Universidad de Valladolid

Cerca de 25.000 personas están llamadas a elegir el jueves, 12 de abril, al próximo rector de la Universidad de Valladolid. Alumnos, profesores y personal de Administración y Servicios de la institución académica tendrán que elegir entre el proyecto continuista de Daniel Miguel San José y las propuestas novedosas de Agustín García Matilla, Antonio Largo y Ángel Marina que aspiran a 'arrebatarle' el Rectorado.

 

Cuatro candidatos, con otros tantos proyectos para mejorar la institución. Todos han explicado, en declaraciones a Europa Press, los motivos que les han llevado a presentar su candidatura, cuáles son los puntos fuertes de su programa y las 'fortalezas' del resto de los aspirantes que se someterán este jueves, en primera ronda, a las urnas.

 

QUIÉNES SON

 

Los cuatro conocen bien la universidad porque han ejercicio la docencia en ella. Agustín García Matilla lleva 36 años ejerciendo como profesor universitario y ha trabajado en "cuatro modelos distintos de universidad" al impartir clases en la UNED, Complutense, Universidad Carlos III de Madrid. Desde hace más de once años ejerce en la Universidad de Valladolid. Se considera "un ser humano vocacional, apasionado por la educación y la comunicación" y admite que a sus 61 años sigue manteniendo "la misma ilusión y el empuje" que cuando empezó.

 

"He acumulado una experiencia que considero imprescindible volcar en beneficio de una universidad transformada y transformadora", admite como tarjeta de presentación.

 

Antonio Largo, por su parte, es catedrático de Química Física, "con más de tres décadas de trayectoria académica en la universidad". El candidato admite que su "mayor preocupación" es contribuir a la formación de "estudiantes excelentes", "desarrollar una investigación de calidad" y "participar en la gestión y toma de decisiones de la universidad". "Creo firmemente en la universidad como referente de la sociedad, lugar de generación y transmisión del conocimiento, y foro de diálogo y debate", ha declarado.

 

Angel Marina es catedrático de Derecho Mercantil y ha desarrollado toda su actividad académica en la UVA. Considera que la institución vallisoletana se encuentra en un "momento trascendental", en el que, "si bien con bastante retraso", se está "a tiempo" de tomar decisiones que han de marcar el "devenir de la institución".

 

Por último, Daniel Miguel San José, es catedrático de Química Inorgánica que ha trabajado de rector durante los últimos cuatro años y que ha dedicado "todos sus esfuerzos a la universidad". "Orgulloso" de pertenecer a la UVa, donde cursó sus estudios y donde volvió después de pasar unos años en las universidades de Bristol y de Oviedo. Mantiene su "compromiso" en la tarea de conseguir que la UVA "alcance el prestigio que merece".

 

MOTIVOS PARA PRESENTAR SU CANDIDATURA

 

Todos tienen el denominador común de mejorar la institución académica. Marina entiende que "prolifera una sensación de desánimo", "de falta de proyecto", de "una ausencia total de proyección social", de una "política de comunicación", que obliga a adoptar "de forma inmediata" decisiones que indicen sobre la mayoría de áreas en las que se estructura la UVA como institución pública como profesorado, investigación, relaciones internacionales y personal de administración y servicios, aspectos que, a su juicio, requieren de "actuaciones urgentes".

 

Agustín García aclara que se presenta fundamentalmente porque no se "resigna" a que exista una Universidad Pública "maltratada", que ha sido progresivamente "debilitada" por sucesivos gobiernos y que debe recuperar su papel de "motor de cambio" y "progreso social", "económico", "educativo y cultural". "Mi principal motivación para presentarme a estas elecciones es poner a la UVA en vanguardia de la renovación de la Universidad española", a través del "optimismo y una visión realista". "No vine a esta Universidad desde la Carlos III de Madrid para esperar de forma apacible la jubilación", espeta.

 

Largo, por su parte, reconoce que ha meditado "mucho" su decisión debido, ya que para su vocación universitaria no hay nada más gratificante "que la actividad académica diaria". Sin embargo, entiende que la UVA se encuentra "en buena medida" aquejada de un "peligroso inmovilismo" y, por ello, considera "imprescindible" focalizar la atención no solo en la gestión del día a día, sino fundamentalmente en "la planificación a medio y largo plazo" a través de un proyecto de Universidad. Así, admite que comparece con la "máxima ilusión y compromiso" acompañado por un equipo "sin otra etiqueta que la universitaria".

 

A Miguel San José le mueve la "responsabilidad" y el "compromiso", porque, "aunque en estos cuatro años hemos hecho muchas cosas", "aún queda mucho por hacer". "Hemos iniciado una revolución tranquila, que incluye la evaluación y acreditación de todos los servicios y los centros de la UVA, y tenemos objetivos importantes que cumplir: mejorar la calidad de la atención a nuestros estudiantes, impulsar la carrera profesional del PAS y del PDI, seguir potenciando la investigación y la transferencia, desarrollar el plan de infraestructuras, implantar la administración electrónica reduciendo la burocracia, incorporar las nuevas tecnologías en la enseñanza semipresencial y on line, convertir a la UVa en un referente internacional", ha enumerado.

 

PUNTOS FUERTES

 

El actual rector entiende que las claves de su programa se resumen en "saber hacer", "una trayectoria de trabajo continuo y en equipo", "una gestión eficaz y ecuánime" y "diálogo". A partir de la "experiencia y del conocimiento" de las necesidades, ha diseñado un programa que quiere "intensificar" las tres "misiones encomendadas" a la institución y que son la docencia, investigación y transferencia a la sociedad. "Queremos seguir construyendo una Universidad fuerte, orientada al futuro, a ser puntera en docencia, en investigación y volcada en crear y contribuir al desarrollo de una sociedad más culta, más justa y más solidaria", resume.

 

García Matilla encabeza una candidatura sin "hipoteca alguna" que "piensa" en las personas y con el ánimo de dar una "participación real" a los tres estamentos: profesorado, alumnado y personal. "Por eso nuestro programa se plantea como objetivos el diálogo, la flexibilidad y la transparencia", señala. También aspira a conseguir que la UVA sea fiel a esa "estructura nodal" que busca integrar de "manera real" a todos sus campus. Subsanar la despoblación a través de la oferta educativa, beneficiar a todas las áreas de conocimiento sin sesgos de preferencia, ayudar a los investigadores y fomentar el talento, la creatividad y la adaptación al futuro, aparece también en su hoja de ruta.

 

El programa de Largo se centra en crear una "universidad para las personas" porque detrás de profesores, investigadores, personal de administración y servicios y estudiantes "hay ilusiones, expectativas, problemas e inquietudes". "Si alcanzamos el gobierno de la UVa, iniciaremos políticas de motivación para revertir una etapa que ha sido realmente dura en la Universidad", ubicarán al estudiante en la posición que le corresponde como "eje central y razón de ser de la Universidad". Todo ello a través de acciones dirigidas, entre otros aspectos, a una planificación mirando al futuro centrada en la política de plantillas y titulaciones de postgrado; al fomento del debate; la búsqueda de consensos y el apoyo a los cuatros Campus de la UVa, sin distinciones.

 

Para Marina, su programa se resume en el lema 'La UVa en equipo' y responde a una "filosofía de trabajo", de "aunar esfuerzos" de un conjunto de personas trabajando en la misma dirección y "en la más perfecta armonía". "Cuento con un conjunto de miembros de la comunidad universitaria que responden a muy variados perfiles, bajo el denominador común que busca hacer de nuestra Casa de Sabiduría en ejemplo para todo nuestro entorno social", señala.