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Dani Marco, de Despistaos: "Decidimos parar y dejar todo de lado, fue muy positivo"

Pablo Álamo, Lázaro Fernández, José Krespo y Daniel Marco, Despistaos.

La banda tuvo los días contados, con un parón en 2013 que no sabían si iba a ser temporal o definitivo. En 2016 volvió a los escenarios, y este 2018 presenta seis nuevas canciones con una gira que trae a Despistaos a Salamanca y Valladolid.

Despistaos vuelve a la escena. Con dos nuevos EP, seis canciones en total, y un disco que saldrá en marzo de 2019, el grupo llega este viernes 16 a Salamanca (The Irish Theatre) y el sábado 17 a Valladolid (Porta Caeli) con la gira 'Estamos enteros', dos ciudades que conocen bien y que aprecian.

 

Tras un parón de varios años "muy positivo", desde 2013, el grupo formado por Daniel Marco (voz y guitarra), José Krespo (guitarra), Lázaro Fernández (batería) y Pablo Álamo (bajo) se plantea el regreso con el único objetivo de disfrutar de la música a su ritmo y sin etiquetas, con "más energía que nunca" y abiertos a nuevos caminos sin abandonar "la filosofía de grupo de rock". 

 

TRIBUNA: ¿Cuándo y cómo nace la idea de volver a componer?

 

DANIEL MARCO: Siempre la hemos tenido, llevo haciendo canciones desde antes de hacer grupo. Me ponía a darlas formas, como una especie de psicoanálisis. Sobre las nuevas canciones, estábamos tocando, hacíamos bastantes conciertos, funcionamos muy bien, y nos decía la gente que cuando íbamos a sacar nuevo disco. Cogimos varias canciones que había estado haciendo en el tiempo que habíamos estado parados, y trabajamos sobre ellas. Empezamos hace dos años a montar canciones, el proceso se fue alargando mucho y yo creo que para bien. Porque de las cinco que teníamos al principio ninguna ha ido al disco.

 

T: ¿Cómo de complejo es volver a los escenarios con canciones nuevas tras cinco años?

 

D.M.: Lo único es que notas que todo cambia: el mundo y la industria ha cambiado. Todo evoluciona,  tiene más peso Internet, Spotify, y la forma de trabajar es distinta. No se consume la música como antes, ahora está todo a golpe de clic. Hay que adaptarse, sobre todo en la forma en la que presentas las canciones. Hemos sacados tres, luego otras tres, y luego sacaremos el disco. Para que cada canción tenga su propia vida. Ahora hay menos paciencia para escuchar un disco entero.

 

Hay que adaptarse en la forma en la que presentas las canciones, para que cada una tenga su propia vida.

 

T: ¿Qué esperáis aportar con este regreso? ¿Cuáles son vuestros objetivos?

 

D.M.: Tampoco tenemos un objetivo. Nos apetece hacer canciones y darlas salida, que la gente nos escuche y cuanto más gusten, mejor. Nos apetece seguir haciendo conciertos, que la gente nos diga que significa algo para ellos, que le recuerda algo, que con cierta melodía has conseguido tocar algo a la gente.

 

T: Os motiva lo mismo que al principio.

 

D.M.: Lo que venga, vendrá. Cuando empezamos nos apetecía tocar porque nos divertía, la gente empezó a venir a nuestros conciertos, bienvenido sea. Nos apetece eso, seguir haciendo eso, poder seguir viviendo de la música, llevamos 15 años viviendos de Despistaos. No somos ricos, pero podemos dedicarnos todo el tiempo a ello.

 

T: ¿Qué acogida tuvieron los conciertos estos últimos años?

 

D.M.: Buena. Hubo tres años que paramos, y no sabíamos si iba a ser para unos años o para siempre. Decidimos parar y dejar todo de lado. Estuvimos todos un poco desperdigados, y luego a los dos años nos juntamos con la idea de hacer un concierto, vimos que teníamos un hueco. Aunque no sabíamos cómo iba a reaccionar la gente.

 

Llevamos 15 años viviendos de Despistaos. No somos ricos, pero podemos dedicarnos todo el tiempo a ello.

 

T: Con la perspectiva que dan esos cinco años… ¿qué valoración hacéis de la decisión de parar en aquel 2013?

 

D.M.: Fue muy positivo. Hubo un momento en el que estábamos muy cansados. De tocar, de no parar por casa, cansados de estar con nosotros mismos. Cualquier chorrada se convertía en un problema, es como una relación de pareja de cinco personas. Si no parábamos a tiempo íbamos a acabar enfadados, y preferimos cortar por lo sano. Estábamos cansados, veníamos de años muy buenos, y los dos últimos no habían sido tan buenos, vimos que íbamos para abajo.

 

T: ¿Tuvo alguna vez Despistaos los días contados?

 

D.M: Sí, creo que sí. La grabación del último disco fue muy particular. Decidimos en marzo o abril que íbamos a parar, en 2013, año en el que celebrábamos la gira décimo aniversario, y terminando disco. Estábamos haciendo canciones sabiendo que el grupo se iba a acabar. Salió el disco en noviembre y en diciembre acabó la gira. Era muy duro, yo estaba pensando en otra cosa, con la cabeza en otro sitio, me daba la sensación de que no daba todo lo que podía.

 

T: ¿Cuánto desgasta estar una década en la rueda?

 

Si no parábamos a tiempo íbamos a acabar enfadados, y preferimos cortar por lo sano.

 

D.M.: Según cómo te lo tomes, y según te vaya. Nosotros hemos hecho bastantes conciertos, y otros dan más pero quizá con una infraestructura más grande. En la última época hasta echamos al mánager y lo hacíamos todo nosotros. Estábamos siempre pringando, y al final quema mucho.

 

T: ¿Habéis recuperado la energía?

 

D.M.: Tenemos más energía que nunca, y nos lo tomamos con más calma. Casi todos somos padres de familia, salvo Lázaro, y te tomas la vida con otra filosofía. Si ahora tardamos dos años en sacar disco, o hacemos menos conciertos, no pasa nada. Mi meta personal es tener tiempo para vivir fuera del grupo.

 

T: ¿A qué público queréis llegar?

 

D.M.: No pretendemos nada, no estamos orientando las canciones a ningún público, hacemos lo que sabemos hacer, y a ver a quien le gusta. Pensábamos que íbamos a encontrar gente de nuestra edad que volvía, pero no, tenemos un público muy joven. Nunca notamos que 'Física o Química' era tal pelotazo, pero ahora mucha gente que veía la serie con 12 o 13 años viene a los conciertos con una fuerza... Es muy buen síntoma. La gente de 40 igual no tiene tanto tiempo para ir a conciertos, pero cuando tienen 25 años, si haces algo que les guste los vas a tener para toda la vida. Y las canciones están gustando.

 

T: Física o Química reforzó vuestro éxito. El símil de ahora sería... ¿os planteáis hacer la banda sonora de Élite?

 

D.M.: Es complicado. Hubo un tiempo en el que las cabeceras de las series eran canciones. Pero hoy en día no es lo que se lleva, suelen ser de otro tipo, más instrumentales.

 

T: Esas generaciones son las de las redes sociales, ¿habéis dado ese salto?

 

D.M.: Empezamos a sentirnos mayores, a nosotros nos cuesta más trabajo estar pegados a Instagram y contar la vida en vídeo. Si estamos de concierto ponemos alguna foto, intentamos actualizar nuestra cuenta. Un ejemplo es Beret, que lo está petando, todo el rato poniendo vídeos, conectando con la gente... a nosotros nos ha pillado tarde.

 

Casi todos somos padres de familia y te tomas la vida con otra filosofía.

 

T: Dentro de las etiquetas musicales, que si trap, rap, pop, reggaeton, indie, rock… ¿Os ponéis alguna de ellas?

 

D.M.: Nosotros nos tomamos todo con la filosofía de un grupo de rock. Es la manera que hemos mamado, lo que nos gusta. Pero musicalmente hemos ido abriéndonos, progresivamente, a otros sitios. Hemos tenido canciones más pop, en alguna hemos metido electrónica... siempre hemos experimentado bastante. Hubo una época que nos dio por lo folk, rumba, ahora probamos también cosas muy acústicas; y por otro lado al revés, cosas más eléctricas. No nos cerrarnos a nada.

 

T: ¿Os veis tocando en grandes festivales?

 

D.M.: Antes de la parada que hicimos no encajamos que nos llamaran de un festival. Pero después de parar y volver parecía que se había quedado un hueco, y nos llamaron de varios, el Arenal Sound entre otros. Y tenemos cosas cerrados para el año que viene. Entre los festivales indies, entre comillas, hay muchos que empiezan a abrirse. La música es música y da igual cómo la llames, puede convivir todo y hay cada vez más festivales que mezclan estilos.

 

T: ¿Qué tal las anteriores experiencias en Valladolid?

 

D.M.: Hemos ido bastantes veces a tocar allí, es uno de nuestros sitios fijos en las últimas giras, parada segura. Hacemos dos clases de giras, en invierno una donde elegimos nosotros, y en verano a donde nos contraten. Valladolid siempre ha estado entre los lugares que elegimos, nos gusta mucho.

 

El trap es de lo poco que escucho, me parece que hay cosas que podemos aprender de ellos.

 

T: ¿Y en Salamanca?

 

D.M.: Nos pasa algo parecido a Valladolid, es de esos sitios fijos. Siempre en enero celebrábamos el aniversario del primer concierto de Despistaos con un fiestón. Y un año, durante tres dias, lo organizamos en Salamanca. Con monólogos, conciertos, y durante el día seguía la fiesta.

 

T: Por último, ¿qué música escucha Despistaos ahora?

 

D.M.: Escuchamos cada vez menos música, al final estamos todo el día con ello y llega un momento que apetece desconectar. El trap es de lo poco que escucho, a C. Tangana, Kidd Keo... Me puse a escucharlo por obligación, está alejado del pop y hay mucha gente que lo escucha. Si hay tanta gente que lo escucha es por algo. Me parece que hay muchas cosas que podemos aprender de ellos, y dentro de nuestro registro siempre se puede aprender de todo.