Cuatro años de cárcel para un detenido en Arroyo que hirió a un policía en su huida

El varón vecino de Valladolid José Javier P.G, interceptado en septiembre de 2013 por una patrulla de la Guardia Civil en Arroyo cuando circulaba en un turismo con 200 gramos de speed y protagonizó una peligrosa fuga, se ha conformado hoy con una condena de cuatro años y tres meses de cárcel tras reconocer la autoría de los hechos.

Frente al conjunto de penas de siete años que inicialmente solicitaba el Ministerio Fiscal, el procesado ha conseguido finalmente una rebaja de casi tres años, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

La sentencia, anticipada ya por el presidente de la Sección Cuarta de lo Penal, José Luis Ruiz Romero, considera a José Javier P.G. autor de un delito de tráfico de drogas, de las que causan grave daño a la salud, así como de resistencia a la autoridad, lesiones sobre un agente y otro delito contra la seguridad del tráfico, con la concurrencia en los tres primeros casos de la atenuante analógica de drogadicción.

 

Amén de los cuatro años y tres meses de cárcel y la privación del permiso de conducir por espacio de quince meses, el reo deberá pagar una multa de 7.500 euros y, en concepto de responsabilidad civil, una indemnización de 8.480 euros en favor del agente por las lesiones y las secuelas sufridas.

 

Su detención se produjo sobre las 00.00 horas del día 13 de septiembre del pasado año cuando la Patrulla prestaba Servicio de Seguridad Ciudadana, en prevención de hechos delictivos, y realizó un control selectivo en kilómetro 127 la carretera A-62, dentro del término municipal de Arroyo.

 

Así, los agentes dieron el alto a un vehículo Seat Ibiza conducido por el procesado, quien en un momento dirigió el coche hacia la zona de control y registro, para acto seguido acelerar y darse a la fuga, no sin que antes uno de los guardias tuviera que apartarse para evitar ser atropellado.

 

PELIGROSO INTENTO DE FUGA

 

A partir de ese momento se inició una persecución en cuyo transcurso el perseguido arrojó por la ventanilla una mochila y realizó una conducción en zig-zag para evitar ser adelantado por el coche patrulla y dio volantazos con el propósito de echar a los agentes de la carretera, poniendo en peligro su vida y la de otros usuarios de la vía, ya que incluso llegó a adelantar a un turismo en línea continua, hasta que finalmente fue interceptado en el kilómetro 129 de la carretera de Salamanca.

 

Aún así, el procesado, en su afán por huir, abrió con violencia la puerta de su vehículo con el fin de impactar con los agentes que se habían acercado a la ventanilla y mantuvo entonces un forcejeo con uno de ellos, con el que cayó al suelo antes de ser definitivamente reducido al ser auxiliado el guardia por otro compañero.

 

Tras la identificación del conductor del vehículo y un reconocimiento personal, los funcionarios actuantes le ocuparon 200 gramos de speed, 15,49 gramos de cannabis y otros 97 gramos de resina de la misma sustancia, sustancias todas ellas valoradas en un 7.416 euros, así como una minibalanza.