Cyl dots mini

Cuarentenas, mascarillas, terrazas, reuniones... ¿qué está haciendo mal Valladolid?

La calle Mantería de Valladolid. JUAN POSTIGO

Las medidas decretadas desde el 3 de septiembre no están surtiendo el efecto deseado por el incumplimiento de algunas obligaciones.

 

La ciudad de Valladolid seguirá bajo importantes restricciones al menos una semana más, pero ahora lo hará con un importante 'toque de atención': la necesidad de cumplir a rajatabla las medidas. Pero, ¿es que no se hace? Según la Junta, no del todo. Y lo que es peor es que este nuevo período se inicia bajo aviso de un futuro confinamiento para el que ya se está diseñando un protocolo. La Junta le pone el foco a las reuniones, el uso de mascarilla en terrazas y el contacto social, y especialmente a un colectivo nebuloso: el de aquellos que deberían estar aislados y no lo están.

 

La Junta considera que no se están respetando las medidas decretadas y que por eso la decisión de limitar la vida social, implantada desde el día 3 de septiembre en Salamanca y Valladolid, no está surtiendo el efecto deseado: la incidencia de casos en la capital salmantina no baja lo suficiente y seguirá por tiempo indefinido con limitaciones. Los datos dicen que gran parte de Valladolid se mantiene por encima de los 30 casos por 10.000 habitantes, y es la zona de la Circunvalación la que peores datos presenta después de zonas como Delicias hayan estado en cuarenta por diferentes rebrotes. A esto hay que sumarle que la zona de Pesquera de Duero ha comenzado este mismo jueves su confinamiento.

 

¿Qué está haciendo mal Valladolid?

 

En el punto de mira están las cuarentenas. Valladolid tendrá a la Policía Local y la Policía Nacional vigilando que personas que deberían estar aisladas por ser contacto, tener una PCR positiva o estar pasando la cuarentena reglamentaria no lo hacen y se saltan sus obligaciones. Pero, ¿es posible saber qué ciudadanos están en la calle cuando debería estar metidos en casa? No parece sencillo y de hecho no hay todavía ningún dato público que demuestre que hay gente que se salta las cuarentenas.

 

 

La concejala del Ayuntamiento, Ana Redondo, ha llegado a decir que cree que las medidas impuestas por la Junta “no han cumplido su objetivo” y reclamó “reuniones” con la Junta porque cree que “hay otras medidas que han de adaptarse”, sobre todo, “más conversaciones”.

 

Desde el Ayuntamiento se ha advertido de que existe una cierta "relajación" de las medidas, una situación que le ha llevado a reunirse con los alcaldes para insistir en la aplicación "estricta" de las mismas. "Parece que las terrazas son espacios no Covid", han llegado a aseverar. Sin embargo, y aunque hay terrazas que se ven más ocupadas de la cuenta, en muchos bares de los barrios de Salamanca y en muchos municipios pequeños la afluencia es mucho menor.

 

En cuanto a las reuniones, están limitadas a diez personas ya sea en locales públicos o en hogares, y no ha habido grandes problemas con aglomeraciones en bares, pero las celebraciones familiares han estado detrás de muchos focos. Y también se han producido intervenciones por fiestas de jóvenes en pisos.

 

Otro problema es el uso de las mascarillas, pero según los datos las sanciones por no llevarla se reducen cada semana en Valladolid: la pasada fueron 58 en siete días cuando llegaron a superar el centenar. Otra cosa es el uso 100% correcto: en las terrazas solo se pueden quitar para comer y beber, pero son muchos los que la mantienen lejos de la boca mucho más tiempo.

 

Otro punto de conflicto son las aulas. Ya se han cerrado varias en colegios de Valladolid y hay dudas sobre si se están aplicando bien los protocolos para estos confinamientos. Las familias saben que no se puede llevar a un niño con síntomas o con una PCR positiva a clase, pero ¿por qué se han cerrado ya tantas? Y si los síntomas los tienen los padres o el entorno del alumno, ¿qué se hace?