Cuando superar un cáncer también deja secuelas: trastorno por estrés postraumático

Aunque se sabe que el trastorno por estrés postraumático se desarrolla principalmente en individuos después de un evento traumático, como un accidente grave o un desastre natural, también puede ocurrir en pacientes diagnosticados con cáncer.

Un estudio reciente mostró que aproximadamente una quinta parte de los pacientes con cáncer sufrieron un trastorno por estrés postraumático varios meses después del diagnóstico, y muchos de estos pacientes continuaron viviendo con este trastorno años después. Publicados en la edición digital de 'CANCER', una revista revisada por pares de la Sociedad Americana de Cáncer, los hallazgos resaltan la necesidad de identificación temprana, monitoreo cuidadoso y tratamiento en sobrevivientes de cáncer.

 

Aunque se sabe que el trastorno por estrés postraumático se desarrolla principalmente en individuos después de un evento traumático, como un accidente grave o un desastre natural, también puede ocurrir en pacientes diagnosticados con cáncer. Como el trastorno en cáncer no ha sido explorado exhaustivamente, Caryn Mei Hsien Chan, de la Universidad Nacional de Malasia, y sus colegas estudiaron a 469 adultos con varios tipos de cáncer dentro del mes de diagnóstico en un único centro de referencia de oncología. Los pacientes se sometieron a pruebas adicionales después de seis meses y nuevamente después de cuatro años.

 

Las evaluaciones clínicas revelaron una incidencia de trastorno por estrés postraumático del 21,7 por ciento a los 6 meses de seguimiento, con tasas que cayeron al 6,1 por ciento a los 4 años de seguimiento. Aunque las tasas generales de trastorno de estrés postraumático disminuyeron con el tiempo, aproximadamente un tercio de los pacientes diagnosticados inicialmente con trastorno de estrés postraumático tenían síntomas persistentes o empeoraron cuatro años después.

 

"Muchos pacientes con cáncer creen que necesitan adoptar una 'mentalidad de guerrero', y se mantienen positivos y optimistas desde el diagnóstico hasta el tratamiento para tener una mejor oportunidad de combatir el cáncer. Para estos pacientes, buscar ayuda para los problemas emocionales a los que se enfrentan es similar a admitir debilidad --explica Chan--. Es necesario que haya una mayor conciencia de que no hay nada de malo en tener ayuda para gestionar el trastorno emocional, especialmente la depresión, la ansiedad y el trastorno por estrés postraumático, después del cáncer".

 

LAS SUPERVIVIENTES DE CÁNCER DE MAMA, LAS MÁS AFECTADAS

 

El doctor Chan también hizo hincapié en que muchos pacientes viven con el temor de que su cáncer regrese y pueden pensar que el cáncer ha vuelto con cada bulto, dolor, fatiga o fiebre que experimenten. Además, los sobrevivientes pueden omitir las visitas a sus oncólogos u otros médicos para evitar el recuerdo de su experiencia pasada con el cáncer, lo que puede ocasionar retrasos en la búsqueda de ayuda para nuevos síntomas o incluso rechazo del tratamiento por afecciones no relacionadas.

 

El estudio de los investigadores reveló también que, en comparación con los pacientes con otros tipos de cáncer, las supervivientes de cáncer de mama tenían una probabilidad 3,7 veces menor de desarrollar trastorno por estrés postraumático a los seis meses, pero no a los cuatro años. Esto puede deberse a que, en el centro de referencia estudiado, hay un programa que brinda apoyo y asesoramiento, centrándose principalmente en pacientes con cáncer de mama dentro del primer año de diagnóstico de cáncer.

 

"Necesitamos evaluación psicológica y servicios de apoyo para pacientes con cáncer en una etapa inicial y en seguimiento continuo porque el bienestar psicológico y la salud mental, y por extensión, la calidad de vida, son tan importantes como la salud física", concluye Chan.