Cyl dots mini

CSIF pide que se mantenga la plantilla sanitaria en verano y no se cierren 150 camas en Valladolid

CSIF prevé el cierre de unas 150 camas en los hospitales de Valladolid en el periodo estival, cuando las listas de espera de los pacientes se mantienen o se incrementan.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) de Valladolid considera que “no es lógico que se cierren camas sabiendo que esta medida mantiene o aumenta las listas de espera de pacientes pendientes de una intervención. No contratar personal sanitario en el periodo estival para mantener las plantillas, y rebajar la actividad de atención sanitaria, es una medida de ahorro económico parcial que globalmente es contraproducente”.

 

Así lo valora la presidenta provincial de CSIF Valladolid, María José San Román, que prevé que se ‘cerrarán’ en Valladolid unas 150 camas hospitalarias durante este verano, de acuerdo con los datos de la propia organización sindical independiente. San Román lamenta que “el verdadero motivo del cierre de camas sea la falta de sustituciones de los profesionales sanitarios en sus periodos vacacionales, y no una menor necesidad o demanda de servicios sanitarios. Por ejemplo, la campaña estival podría aprovecharse para reducir las listas de espera, algo que es rentable social y económicamente. La enfermedad no se va de vacaciones”.

 

“Al margen del deterioro de la calidad de vida del paciente que espera ser atendido, el alargamiento de bajas laborales supone un coste para la Seguridad Social y una reducción de productividad, además de que las dolencias pueden agravarse y los tratamientos pueden alargarse”, remarca el responsable del sector de Sanidad de CSIF Valladolid, Javier Hernando.

 

En cuando al personal que es desplazado de su unidad, por su cierre en verano, Hernando explica “que no dispone del tiempo mínimo necesario para reciclarse, para realizar las tareas o las técnicas más específicas de la especialidad de las unidades a las que se les desplaza. Esto también supone un estrés añadido para estos trabajadores, por no tener el entrenamiento necesario para desempeñar las labores específicas a esas unidades”.

 

Asimismo, las habitaciones de las plantas en funcionamiento serán habilitadas “de muy malas maneras para acoplar a un paciente más, un usuario que recibe un cuidado más precario. Pero no sólo él, la situación afecta a todos los ocupantes de esa habitación”, según María José San Román. “Todos nos podemos imaginar la sobrecarga laboral y el estrés al que se ve sometido el personal de Sacyl en estas fechas. Turno tras turno, día a tras día, durante un periodo muy dilatado en el tiempo”, añade.

 

Para CSIF, “un año más, la calidad de los servicios sanitarios se verá gravemente comprometida con las decisiones que la administración toma en esta y otras materias relativas a recortes de personal”

 

En el Hospital Río Hortega se han cerrado ya 18 camas (destinadas a otorrinolaringología y maxilofacial), pero se espera que el número se incremente. En el Clínico Universitario se han cerrado 89 camas, 70 en medicina interna (planta 9 sur) y cardiología (planta 7 norte), 14 en hematología (planta 5 oeste), y 5 en la rea quirúrgica. Además, en el caso del hospital comarcal de Medina del Campo, se prevé el cierre de la planta de cirugía, con 25 camas. En el verano de 2017, Sacyl cerró cerca de 130 camas en toda la provincia.

LISTAS DE ESPERA

CSIF afirma que una de las pruebas de que los centros hospitalarios no tienen menos carga de trabajo durante el periodo estival, y que se necesitan todos los recursos sanitarios, son las listas de espera de los pacientes, pendientes de tratamiento o intervención quirúrgica. Según los últimos datos del Sacyl en el mes de marzo, en el hospital Río Hortega había 11 pacientes en lista de espera de prioridad 1 (que no admiten una demora de más de 30 días), 256 en prioridad 2 (demora de 90 días) y 2.386 pacientes en prioridad 3 (180 días de demora). En el Clínico, el número de pacientes que esperaban en marzo en los tres grados de prioridad eran 97, 89 y 2.412; y en el hospital de Medina de Campo, 4, 5 y 358, respectivamente.

“La solución pasaría por contratar a personal para sustituir a los compañeros que se van de vacaciones, y no cerrar plantas en los tres hospitales de nuestra provincia”, concluye la presidenta provincial de CSIF Valladolid, María José San Román.