Corto Maltés, el famoso aventurero marino, reaparece en la Casa Revilla de Valladolid

Mario Martín y Ana Redondo en la presentación de la exposición 'Corto Maltés. En cualquier lugar excepto Ítaca'. M. MOYANO

La exposición estará abierta al público desde el día 25 de abril hasta el 23 de junio. 

El aventurero marinero, creado en 1967 por Hugo Pratt, se cuela en la Sala Municipal de Exposiciones de la Casa Revilla a través de la presentación ‘Corto Maltés. En cualquier lugar excepto Ítaca’, una muestra que podrá visitarse desde el día 25 de abril hasta el 23 junio.

 

Los encargados de resucitar al personaje han sido el guionista Juan Díaz y el dibujante Rubén Pellejero, creando un nuevo enfoque para disfrutar de un capítulo más de este incansable viaje.

 

La muestra ha sido presentada por la concejala de Cultura y Turismo, Ana Redondo, y el coordinador de la exposición, Mario Martín, que ha asegurado que “hay que tener todos los sentidos abiertos”. Y es que la presentación cuenta con elementos visuales, auditivitos e incluso olfativos, ya que se cuestiona la posibilidad de cómo sería si Corto Maltés fuera un paisaje, una escena, una música o un perfume. Es por ello que se han creado cuatro perfumes originales, con Olfaphily, para evocar el mundo del viajero.

 

Durante 25 años, Pratt dio vida al aventurero, hasta que en el año 2015 Díaz y Pellejeron cogieron el timón de mando creando una tercera parte para los álbumes previos: ‘Bajo el sol de medianoche’ y ‘Equatoria’.

 

La exhibición presenta 65 originales: 53 páginas de Pellejero, 12 elementos de guión de Díaz. Además, hay dos videos que enseñan el dibujo en vivo del ilustrador, así como guías de trabajo, entrevistas e incluso una banda sonora para navegar con nuestro protagonista durante toda la visita.

 

La exposición, elaborada por Lyon BD Festival y comisariada por Jean-Cristophe Deveney, ha sobrepasado las dificultades propias de darle vida de nuevo a un personaje, llevando la visión de un solo autor a un dúo, además de toda la compleja tarea de recuperación de una obra por todas las restricciones que conlleva. Con la libertad como bandera, se ha conseguido crear un vínculo entre el personaje, los autores, y el visitante, objetivo primordial de la exposición.