Consejos para que tus comidas navideñas no acaben en el dentista

Comida de Navidad

Diciembre suele deparar grandes cenas y comidas con motivo de las fiestas navideñas. Además de las clásicas de los días señalados (24, 25 y 31), durante este mes se suceden los encuentros para compartir mesa y mantel con amigos, compañeros de trabajo y familiares.

El problema de estos encuentros es que son momentos de excesos, tanto al comer como al beber (con una mayor ingesta de dulces o alcohol), muchas comidas fuera de casa y un ambiente festivo que dejan en un segundo plano la salud bucodental, a pesar de que se estima que al menos ocho de cada 10 españoles de más de 35 años tiene algún problema relacionado con las encías.

 

"Las consecuencias de la relajación en los buenos hábitos dietéticos e higiénicos pueden no sólo afectar al área bucodental o a la estética", alerta la doctora Regina Izquierdo, de la junta directiva de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), que vincula las enfermedades periodontales con un mayor riesgo de diabetes o eventos cardiovasculares.

 

Por ello, aconseja lavarse los dientes al menos una vez al día, sobre todo por la noche, y nos ofrece algunos consejos básicos para poder disfrutar de las fiestas navideñas sin poner en peligro el presente y futuro de nuestra salud bucodental:

 

1. Controla lo que comes. Es importante controlar qué y cuánto se come, sobre todo en relación a los típicos dulces navideños. Intenta no comerlos todos los días y, sobre todo, evita picar entre horas: está demostrado que los azúcares (junto con una mala higiene) tienen relación con la aparición de las caries.

 

2. Cepilla tus dientes al menos antes de acostarte. Con muchas comidas fuera de casa es difícil mantener la higiene bucodental acostumbrada. Pero aunque se coma o cene fuera de casa, no hay excusa para dejar de cepillarse. Existen cepillos de viaje, más pequeños o plegables que puedes llevar en el bolsillo o en el bolso; con ello se eliminarán restos de comida y se evitará la formación de placa bacteriana, previniendo así los problemas de inflamación de las encías. Si aún así no puedes cepillarte después de la cena, que trasnochar no sea también una excusa para acostarte sin cepillarte los dientes.

 

3. Cuida tu sensibilidad dental. Si ya sientes tus dientes sensibles al comer, beber o al cepillarte, no olvides que gran número de bebidas son ácidas y que no se suelen identificar como tales, por lo que actuarán empeorando este problema: el vino (más el blanco que el tinto), la cerveza, los refrescos de cola, las bebidas energéticas, los zumos de frutas (especialmente los cítricos) o las infusiones de frutos rojos. El efecto de estas bebidas sobre la sensibilidad dental aún es superior si se combinan entre sí y están fríos y azucarados. Un tratamiento específico recomendado por tu dentista y el control en el consumo de estos ácidos ayudará a aliviar la hipersensibilidad dental.

 

4. No dejes que se manchen tus dientes. Para evitar el oscurecimiento de tus dientes no bebas vino tinto, café, té o refrescos de cola en exceso. Igual sucederá si abusas del chocolate negro. Y aún más si eres fumador.

 

5. Precaución al moder alimentos duros con los dientes delanteros, como el turrón o marisco. Sobre todo si llevas restauraciones de 'composite' o carillas, pues podrían fracturarse o despegarse.

 

6. Prevenir el mal aliento. Para ello, además de mantener una buena higiene dental (cepillado y limpieza entre dientes), no puedes olvidar cepillar tu lengua cada día. Un aliento fresco forma parte de tu aspecto ante los demás y es importante evitarlo para estar impecable en estas fiestas.

 

7. Que las caries no te amarguen las fiestas. Si tenías alguna pendiente de obturar o una muela del juicio que de vez en cuando te da problemas, aún estás a tiempo de coger cita con tu dentista y quitarte el problema de encima. El periodo de vacaciones laborales y escolares puede ser un buen momento para realizar esa intervención odontológica que continuamente se posterga.

 

8. Regala salud. Si no puedes evitar las compras de última hora, al menos intenta que sean regalos útiles. Y entre ellos, siempre es una buena idea cualquier producto de higiene o servicio odontólogico que facilite una mejor salud bucodental.

 

9. Dejar de fumar es posible. Con el inicio del Año Nuevo llegan también los buenos propósitos. ¿Por qué no intentas dejar de fumar? Hay muchas maneras de intentarlo. No solo tu salud, sino tu boca y tu bolsillo también te lo agradecerán.

 

10. Sal de casa con la sonrisa puesta. No olvides nunca que sonreir alarga la vida, es contagioso y hace más feliz a todos los que te rodean. Además, existen avances tecnológicos capaces de llevar a cabo intervenciones mínimamente invasivas a nivel de las encías que, además de mejorar la función bucal permiten mejorar la estética de la sonrisa.