Condenan a una 'fisio' de Valladolid a indemnizar con 6.425 euros a un paciente por causarle lesiones

Imagen de archivo de un fisioterapeuta

Ha sido también multada e inhabilitada por espacio de medio año por una imprudencia profesional grave.

El Juzgado de lo Penal número 2 de Valladolid, ha condenado a una fisioterapeuta de una clínica de la ciudad a una multa de seis meses y su inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión por espacio de medio año por un delito de lesiones como consecuencia de una imprudencia profesional grave sobre un paciente.

 

El condenado deberá también indemnizar a la víctima en la cantidad de 6.425 euros por el daño causado al paciente, según informaron a Europa Press fuentes de la Asociación 'El Defensor del Paciente', encargada de la representación jurídica del perjudicado.

 

Los hechos se remontan al 2 de marzo de 2017 cuando el afectado contaba con 22 años y acudió a una clínica de Valladolid con la finalidad de recibir tratamiento rehabilitador en relación con una dolencia muscular en el hombro.

 

En dicha clínica trabajaba la fisioterapeuta condenada, quien le aplicó una electrólisis percutánea intratendinosa (EPI) en los músculos romboides y subescapular, con una aguja roma y flexible, sin haber tomado las medidas adecuadas y precisas para la aplicación de la técnica.

 

Como consecuencia de la mala praxis, perforó la pleura al joven paciente, produciéndole "neumotórax", que precisó para su curación, además de una primera asistencia facultativa de los servicios del 112, tratamiento médico con ingreso hospitalario, inicialmente en el servicio de urgencias del Hospital Río Hortega, y su posterior derivación e ingresado -una vez diagnosticado- en el Servicio de Neumología.

 

Además, no se obtuvo el consentimiento informado para la aplicación de la técnica, siendo este un requisito preceptivo para una buena praxis.

 

La sentencia, que ya es firme, considera que se trató de una negligencia médica grave, que conlleva una condena penal por un delito de lesiones como consecuencia de una imprudencia profesional.

 

Para Carmen Flores, presidenta de la Asociación 'El Defensor del Paciente', "es tranquilizador que se castiguen en debida forma actuaciones tan negligentes como ésta, pues recuerda a los profesionales que deben ser cautelosos y responsables en todo momento. Si bien en este caso el joven se recuperó pudo haber tenido consecuencias irremediables".

 

La representación legal del afectado ha sido llevada a cabo por el abogado Santiago Díez, del Bufete SDS Legal Abogados, perteneciente a los Servicios Jurídicos de la Asociación 'El Defensor del Paciente'.