Condenan a tres años al hombre de Delicias que hacía la "colada" y otros "chapuces" al clan de los 'Paturros'

Un instante del juicio. E.P.

El aludido, que también tendrá que pagar una multa de 1.700 euros, aseguró que su relación con la pareja de traficantes era como mero cliente debido a su grave adicción.

La Audiencia de Valladolid ha condenado a una pena de tres años de cárcel por delito de tráfico de drogas a José Antonio R.G, el hombre que fue juzgado como supuesto colaborador de dos integrantes del clan de los 'Paturros' y que durante el juicio se declaró inocente y alegó que su relación con dicha familia se limitaba a hacerle la "colada" y otros "chapuces", según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

El ahora condenado fue precisamente el único de los cuatro procesados en esta causa que había negado su culpa, ya que los otros tres, la pareja formada por los 'Paturros' Javier S.B. y María Esmeralda L.G. se conformó con penas de tres años y siete meses y cuatro años y medio de cárcel, respectivamente, y su 'chófer', José B.V, pactó dos años de prisión, junto con el pago de multas, por el mismo orden, de 1.700, 3.400 y 1.000 euros.

 

Los tres traficantes confesos reconocieron que desde comienzos de 2015 se venían dedicando al tráfico de drogas desde un domicilio que la pareja ocupaba en la calle Esla, y ello con la colaboración de José B.V, quien, además de realizar labores de contravigilancia, era quien conducía el coche que utilizaban para desplazarse a otras localidades con el fin de aprovisionarse de mercancía.

 

Aunque la fiscal del caso sostenía que el cuarto acusado, José Antonio R.G, inquilino de una vivienda sita en la calle Botijas, a unos cien metros del piso de los 'Paturros', colaboraba activamente con los anteriores en la venta de la droga, como así ha dictaminado finalmente la Audiencia de Valladolid, el aludido, condenado a tres años y al pago de una multa de 1.700 euros, aseguró que su relación con la pareja de traficantes era como mero cliente debido a su grave adicción.

 

CON LA RENTA GARANTIZADA DE CIUDADANÍA

 

José Antonio, a quien el fiscal había pedido cuatro años y medio de cárcel, sostuvo que los 'Paturros' le surtían de droga a cambio de "chapuces" y distintos trabajos, entre ellos la "colada" de su ropa, aunque también ha explicado, en declaraciones recogidas por Europa Press, que en otras ocasiones la sustancia la sufragaba con lo que percibía por la Renta Garantizada de Ciudadanía.

 

La incriminación al matrimonio 'Paturro' la realizó a preguntas de su defensor, a quien respondió poco convencido. "¿Tengo que responder a esa pregunta? Sí, se la compraba a Javier y Esmeralda", añadió no sin antes confesar su temor a ser víctima de posibles "represalias".

 

Por contra, los agentes del Grupo VIII que intervinieron en la operación, quienes comparecieron ocultando su identidad tocados con gorras y bragas militares que tan sólo apartaron de su cara durante el interrogatorio, mantuvieron que José Antonio R.G. realizaba un papel "secundario" al de la pareja de 'Paturros' pero no menos activo, ya que sus entradas en el piso de éstos eran continuas a lo largo del día y también sus contactos en plena calle con clientes y transacciones de papelinas a cambio de dinero.

 

MEDIDA DE CONTRAVIGILANCIA

 

El inspector jefe del grupo e instructor de las diligencias explicó que la detención de los cuatro acusados se produjo tras un año de investigación y seguimientos en los que José Antonio R.G. fue visto en distintas ocasiones vendiendo droga en las inmediaciones de las calles Esla y Botijas y tomando siempre medidas de contravigilancia para no ser sorprendido.

 

En el registro efectuado en el piso de los 'Paturros' la policía se incautó de distintas cantidades de heroína y cocaína, 13,26 y casi 3 gramos, respectivamente, por valor global de 1.664 euros, así como de una báscula de precisión, recortes circulares de plástico y más de 2.000 euros fraccionados en billetes de distinto importe, mientras que en la vivienda de José Antonio R.G. los agentes hallaron un cuaderno con diversos números de teléfono y anotaciones de cantidades asociadas a nombres y más recortes circulares de plástico.