Condenan a la madre y absuelven a las hijas por cobrar cheques de un familiar fallecido

La Audiencia de Valladolid ha condenado a veintiún meses de cárcel a Sara P.M. por la falsificación de tres cheques que utilizó para extraer de la cuenta de su tío, ya fallecido, un total de 29.000 euros, mientras que ha acordado absolver de los mismos hechos a sus dos hijas.

En su sentencia, la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Provincial, presidida por José Luis Ruiz Romero, considera acreditada la conducta delictiva de la condenada a la que halla autora de un delito continuado de falsedad en documento mercantil en concurso medial con un delito continuado de estafa, de ahí la condena impuesta de veintiún meses de cárcel junto con una multa de 2.700 euros, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

En concepto de responsabilidad civil, la condenada habrá de indemnizar a los herederos legales de la víctima con 29.337,42 euros, junto con lo intereses legales devengados desde la comisión de los hechos.

 

La condena es la misma que, con carácter subsidiario a la absolución, había interesado el defensor de Sara P.M. El fiscal había pedido para ella una pena de tres años y la acusación particular seis de privación de libertad tanto para ella como para sus dos hijas.

 

Sin embargo, el fallo del tribunal absuelve de todos los cargos a las dos hijas de la condenada, E. e I, y ello en consonancia con la postura del Ministerio Fiscal y también de la defensa, que en el mismo acto del juicio oral aportó como prueba documental un certificado del Banco Popular en el que las absueltas figuran como titulares de una cuenta y su madre como autorizada.

 

En dicha cuenta la progenitora ingresó el 5 de noviembre de 2009 uno de los tres cheques objeto de investigación, en concreto uno de 8.200 euros que a posteriori fue extraído de la misma mediante una tarjeta que utilizaba la madre, de ahí que la acusación pública retirara finalmente los cargos contra las hijas al no considerar acreditada su participación en los hechos.

 

SE LOS REMITIÓ EL TÍO POR CORREO

 

Durante el juicio, la madre alegó que ese cheque y otros dos por importe de 9.400 y 11.737 euros no los falsificó una vez muerto su tío sino que éste se los remitió por correo porque la empresa de construcción que tenía junto con su marido atravesaba por problemas económicos.

 

Así, el cheque por importe de 8.200 lo ingresó en la cuenta de sus hijas, otro de 9.400 lo cobró en metálico, también el 5 de noviembre, tras acudir a la sucursal de Caja Madrid donde su tío tenía la cuenta y el de 11.737 euros lo endosó el 23 de noviembre a una empresa proveedora de la suya a la que adeudaba dinero, siempre, según sostuvo, con los talones que su familiar le había remitido en vida por correo con el fin de que los utilizara para salvar sus problemas de liquidez.

 

Pese a ello, la fiscal del caso mantuvo la petición de tres años para la madre por delito continuado de falsedad en documento mercantil, en concurso medial con un delito continuado de estafa, al considerar probado que ésta, tras tener acceso a dos talonarios de su tío, fallecido el 30 de agosto de 2009, falsificó tres cheques al portador por importe global de 29.000 euros que cobró en beneficio propio.

 

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