Condenado a seis meses de prisión por aportar un documento falso de pago de su estancia durante ocho días en el AC Santa Ana

FOTO:  Europa Press

En su declaración durante el juicio, J.J.C. sostuvo que en junio de 2016 estuvo alojado en el AC Santana en compañía de un prestamista.

La Audiencia de Valladolid ha condenado a J.J.C. a una pena de seis meses de cárcel, frente a los dos años que pedía el fiscal, por presentar un documento falso para tratar de acreditar el pago de 1.500 euros por su estancia durante más de una semana en junio de 2016 en el Hotel AC Santa Ana de Arroyo de la Encomienda, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

El acusado, que ya fue condenado en mayo de 2017 por el Juzgado de lo Penal número 3 por delito de estafa a una pena de nueve meses de cárcel y al pago de una indemnización de 1.538,28 euros en favor del citado centro hostelero, recibe ahora una nueva condena, en este caso de seis meses, por delito de falsedad en documento privado, si bien la sala ha acordado absolverle de otro de estafa procesal en grado de tentativa que también le imputaba la acusación pública.

 

En su declaración durante el juicio, J.J.C. sostuvo que en junio de 2016 estuvo alojado en el AC Santa Ana en compañía de un prestamista, un tal Daniel Costa, del que aseguró que se había encargado de reservar la habitación y de abonar su importe.

 

"Lo hizo todo a través de su teléfono móvil. Me iba a hacer un préstamo y me dijo que mis gastos del hotel los iba a descontar luego del importe total", explicó J.C.C., quien añadió que a raíz de su posterior detención por impago de la cuenta en el hotel vallisoletano y el proceso penal correspondiente presentó el documento que el tal Costa le había remitido por wathsapp y que reflejaba el abono de 1.470 euros en concepto de alojamiento.

 

Dicho documento lo aportó J.C.C. al proceso penal para tratar de acreditar el pago del alojamiento, en la creencia, según reiteró en el juicio con poco éxito, de que era "auténtico", si bien la acusación pública entendió probado que el procesado conocía perfectamente que era falso, algo que los responsables del AC Santa Ana pudieron comprobar al tratar de cobrar la supuesta transferencia y ver entonces que la cuenta bancaria que figuraba en ella no existía.

Noticias relacionadas