Concluye el rodaje de ‘Espinas’, un corto con firma vallisoletana que aborda las “segundas oportunidades”
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Concluye el rodaje de ‘Espinas’, un corto con firma vallisoletana que aborda las “segundas oportunidades”

La producción de Guillermo Delgado dirigida por Iván Sáinz-Pardo, ambos vallisoletanos, y que cuenta con Aitana Sánchez-Gijón, Julieta Serrano y José Sacristán en su reparto, acaba su grabación en Madrid

Entre medidas de seguridad y al tercer intento se ha rodado ‘Espinas’, el segundo corto en el que los vallisoletanos Iván Sáinz-Pardo y Guillermo Delgado forman equipo. Coescrito por ambos, esta vez el primero dirige y el segundo coproduce con Europa Visión Films y con Eye Slice Picture la cinta que narra este drama que trata traumas y las “segundas oportunidades”, encabezado en pantalla Aitana Sánchez-Gijón.

 

La actriz se mete en la piel de Carmen, una mujer que carga con grandes traumas tras una vida que la ha atropellado. Con un sorprendente inicio, el corto aborda la superación a través del viaje a los infiernos de la protagonista cuando visita a su tía, Julieta Serrano (Goya a Mejor Actriz de Reparto en ‘Dolor y Gloria), en la residencia en la que se encuentra tras recibir un mensaje de su padre, encarnado por José Sacristán en sustitución de Miguel Rellán, quien en el último momento dejó la producción por problemas de agenda.

 

“Es una historia de secretos familiares y de segundas oportunidades. Encuentro cierto paralelismo en las temáticas respecto a ‘Tono Menor’ – primer corto conjunto de Sáinz-Pardo y Delgado-, ambos abordan la situación de familias desestructuradas y en momentos difíciles”, ahonda el director en declaraciones a Tribuna.

 

Los cinco días de rodaje de este corto, que se condensará en 15 minutos, han transcurrido en Madrid, entre El Escorial y un piso que evoca a la residencia de mayores donde transcurre la historia. Pero no iban a ser estas las localizaciones, sino la localidad vallisoletana de Tordesillas. “Íbamos a grabar en marzo en la residencia de Tordesillas, pero se nos echó el coronavirus encima y tuvimos que cancelarlo”, relata Sáinz-Pardo.

 

El equipo mantuvo la idea de grabar en su tierra, Valladolid, y lo intentó otra vez en mayo, pero la situación volvió a impedirlo. La evolución de la pandemia hizo que finalmente se llevase el rodaje a Madrid. “No podíamos grabar en la residencia de Tordesillas, fue una de las residencias más afectadas por el virus en Castilla y León”, lamenta, “hubo un momento en el que pensamos que iba a ser imposible contar esta historia”.

 

“Tenía sentido grabarlo en Valladolid, era nuestra intención, ahí he grabado mis primeros cortometrajes, pero era muy complicado. Además, en Castilla y León hay un confinamiento incluso más severo que en Madrid, así que las circunstancias lo hicieron así”, precisa.

 

A la tercera fue la vencida y tras intentarlo en dos ocasiones los vallisoletanos han conseguido sacar adelante este corto, que, en sí mismo, ya ha sido “una historia de superación” por haberse realizado.

 

Acabado el rodaje, llega la fase de postproducción de este corto con firma vallisoletana. Aún sin fecha de estreno el director apuesta por seguir el circuito de festivales, si bien reconoce que la situación es incierta debido a la crisis sanitaria. “Ya veremos dónde se estrena cuando lo acabemos… Espero que en la Seminci, podría estar muy bien…”.

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