'Complementarios': Una exposición del Padre Alfonso Salas alrededor del amor, para ver y, sobre todo, "para tocar"

El Padre Alfonso Salas junto al director del Seminario, Fernando Bogónez, y el obispo auxiliar, Luis Argüello, J. MARTÍN
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Más de 30 obras del burgalés se pueden contemplar y palpar con las manos en el interior del Seminario de Valladolid.

El Seminario Diocesano de Valladolid acoge desde este lunes 18 la exposición 'Complementarios', del Padre Alfonso Salas, en las que pone el foco en varias cuestiones "fundamentales": el amor, la figura del hombre y la mujer y la familia. Esta colección es uno de los eventos más importantes de la Semana del Seminario que se está desarrollando estos días en las dependencias de la entidad.

 

A la presentación de la muestra ha asistido Luis Argüello, obispo auxiliar de la Diócesis de Valladolid, así como Juan Carlos Álvarez, comisario de la exposición, Fernando Bogónez, director del Seminario Diocesano, y el propio autor y escultor, el Padre Alfonso Salas.

 

Se trata del resultado de más de 50 años de trabajo realizado por Alfonso Salas. Nació en Burgos en 1939, ingresó en la Orden Dominicana en 1952 y entre 1968 y 1973 cursó sus estudios de Bellas Artes en Madrid centrados en la escultura. Actualmente, mientras realiza sus ocupaciones religiosas y sacerdotales, Alfonso Salas tiene tiempo para poder exponer por todo el país, en más de 50 ocasiones, e incluso en el extranjero. Salas se ha referido a su larga y fructífera trayectoria: "El trabajo profundo es lento y requiere mucho espacio".

 

Las figuras están realizadas en bronce, piedra y madera y el autor ha resaltado la presencia del tema del amor en todas ellas ya que en arte "no hay otro tema y todo se puede reducir a eso". También se ha referido a la familia así como a tradiciones que recordaba de su pueblo como "el problema del agua o recoger la hierba".

 

Otro de los aspectos que ha mencionado Salas es la diferencia respecto a otras exposiciones puesto que los visitantes pueden tocar las obras con sus manos: "No es lo mismo ver que acariciar, se verá mejor el sentimiento con el tacto de las obras".

 

En el momento de ponerse manos a la obra, Alfonso Salas ha explicado que trabajar la piedra "es facilísimo", puesto que "la técnica se aprende", pero lo que no se aprende "es el tema de los sentimientos. En una piedra hay muchas figuras metidas y escoges el sentimiento o el rostro más profundo que uno vive, tiene que estar vivo para mí, por eso es importantísmo el encuentro con el rostro de uno mismo".

 

El escultor se centra en la importancia de "llevar al barro" una idea espiritual aunque ahí "no haya sentimiento que se pueda expresar ni definir. La gran idea se va reduciendo conforme va avanzando la vida y sus circunstancias".

 

La piedra y otras materiales tienen escondida "una forma o un secreto, esa es la clave de la vida", indicaba Luis Argüello. Esa forma "suele ser un rostro, el de ser hijos y hermanos, que está acompañado de las manos, que dicen quienes somos. Sirven para descrubir el secreto escondido en la piedra".

 

El comisario Juan Carlos Álvarez ha incidido en que la exposición es una antología del trabajo que durante más de 50 años lleva realizando Alfonso y se ha referido a lo cercanas que son las obras respecto a las personas que acudan a verlas: "No creo que haya muchos centros escolares en Valladolid que puedan presumir sobre una exposición que se desplaza a su casa. La exposición se incorpora a los espacios habitales de tránsito del Seminario e incluso alguna obra llega a estar encima de alguna mesita en una sala de estar lo que supone que la exposición se entrometa en la vida habitual del Seminario, que se convierte en una casa abierta para cualquiera que quiera venir a visitarla".

 

Tres son las complementariedades que dan título a la exposición según Juan Carlos Álvarez: la primera de ellas es la de hombre-mujer pues que son "absolutamente diferentes y a la par complementarios". La segunda es la familia "el lugar en el que nacemos, somos acogidos y queridos", puesto que en el Seminario "los seminaristas pueden plantearse la vocación si se les ha facilitado un contexto cristiano, un contexto de familia". Por último se plantea la complementariedad entre autor y espectador ya que "las obras de arte consiguen aflorar ciertas verdades o pensamientos en nosotros que están agazapados y salen al exterior".

 

La exposición 'Complementarios' del Padre Alfonso Salas puede visitarse en el interior del Seminario Diocesano de Valladolid (calle Tirso de Molina, 44) hasta el próximo sábado 6 de abril.