¿Cómo viven el 'Brexit' los vallisoletanos afincados en Reino Unido?

Londres

Javier Heredero y Roberto Treviño, dos ciudadanos de Valladolid que emigraron a las Islas, muestran su tranquilidad pero temen que el discurso de la xenofobia pueda crecer. 

Con tranquilidad pero con incertidumbre. Esa es la sensación que prevalece en los emigrantes españoles afincados en el Reino Unido, en torno a 200.000 personas entre los que están registrados oficialmente y los que no, después de que ayer jueves 23 de junio el 52% de los votantes dijeran ‘No’ a la Unión Europea.

 

Javier Heredero y Roberto Treviño son dos de esos españoles, vallisoletanos ambos nacidos a finales de los 80, que residen desde hace años en las Islas. El primero en Manchester, el segundo en Londres, dos de los núcleos principales de Inglaterra y también dos ciudades en las que se ha impuesto el ‘Remain’, la opción de seguir unidos a Europa. Los dos destacan que viven el proceso con tranquilidad, también con dudas porque no se sabe cómo va a evolucionar, pero muestran cierto temor a que las opiniones de racismo crezcan en un país acostumbrado a respetar la multiculturalidad.

 

De momento todo es incertidumbre, se habla de unos dos años hasta que se apliquen los primeros cambios. En teoría tendremos que solicitar un visado y perderemos parcialmente derechos en el acceso a servicios públicos, además de las consecuencias propias de cualquier ciudadano de Reino Unido, como la pérdida de capacidad adquisitiva por la devaluación de la libra” explica Treviño, que además cree que será más sencillo para los españoles que ya están allí que para los que quieran venir en el futuro.

 

Pero lo que de verdad preocupa a estos vallisoletanos no es el trabajo (el desempleo en Reino Unido se sitúa en el 5% según datos de abril de 2016) sino el clima social que se pueda respirar a partir de ahora. “Este es un país donde vayas donde vayas te va a atender un extranjero, y da un poco de miedo si el mensaje racista cala realmente en la gente, que a nivel social el extranjero empiece a ser mal visto” relata Heredero sobre la cuestión de la propaganda que ha hecho, por ejemplo, el partido UKIP, nacido para la independencia de Europa y con un discurso xenófobo (“su campaña está llena de mensajes en ese sentido, agitando el miedo y reclamando control de fronteras” detalla Roberto).

 

En las grandes ciudades, donde hay más inmigrantes, el voto ha sido ‘Remain’. El odio al inmigrante no existe, pero preocupa que ese sentimiento aflore en las ciudades. Lo que yo he vivido es respeto”, incide Heredero, una opinión que comparte también Roberto: “No puedo decir que en la calle se respire un ambiente de rechazo hacia los inmigrantes, y desde que llegué solo he encontrado facilidades porque al final Londres es totalmente multicultural”.

 

Javier Heredero, en Liverpool

 

De hecho el mensaje de ruptura frente a la Unión Europea ha calado sobre todo en ciudades medianas del Reino Unido, donde la inmigración es menor, y en sectores de la población de elevada edad. Los votantes mayores de 65 años se han decantado en un 59% a favor del 'Brexit' mientras que en la población desde los 18 a los 49 años ha ganado claramente el permanecer en la UE. “Los jóvenes apuestan por el estilo europeísta y la gente mayor, que muchos de ellos vivieron la reconstrucción de Inglaterra tras la II Guerra Mundial, votan por salir de Europa. No sé si es resentimiento, desinformación, no lo sé, pero es un dato curioso” intenta analizar Javier.

 

“Nos sentiremos un poquito más extranjeros que ahora”

 

A pesar de las dudas sobre qué pasará a partir de ahora, tanto Treviño como Heredero lo tienen claro: el dónde vivirán no depende de este referéndum. “No estoy preocupado porque me tenga que ir, si en el futuro me voy será por decisión propia y no por esto. Evidentemente si se complica mucho y me afecta mucho a nivel personal y laboral tendré que marcharme, pero tampoco tengo miedo” defiende Javier, al igual que Treviño: “Espero y creo que la decisión de quedarme o marcharme cuando considere dependerá de mí, aunque es cierto que mi sensación es que nada será como antes en términos emocionales. Nos sentiremos un poquito más extranjeros que hasta ahora”.

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